jueves, 21 de septiembre de 2017

EL MURO DE TREJO, AGAETE 1512.


Restos del muro del siglo XVI, en la actualidad.
Sobre los roque "Bermejo", se encuentra el "espolón de la abejera", partiendo de este, en dirección a Tamadaba, existen los restos de un antiguo muro construido a principios del siglo XVI, esta es su historia.
Miguel de Trejo (o Trexo) y Carvajal fue uno de los oficiales de la conquista, de origen extremeño, casó con la hija y heredera de Fernando Guanarteme (Tenesor Semidan), la princesa Guayarmina, a la muerte de éste, quedó dueño del valle de Guayedra. No tuvo mejor idea que mandar a poner un muro para limitar sus posesiones, por estar aislado aún se conservan partes de ese muro del siglo XVI,que aún están en pie, se pueden visitar si se carece de vértigo, patrimonio de notable importancia de Agaete que debemos proteger.


"Tenesor Semidán" es hijo del Guanarteme Artemi Semidán y hermano de Bentaguaire. Nace aproximadamente en 1.420 en la isla de Tamarán (Gran Canaria), era Guanarteme de Agaldar ("rey") a la llegada de los castellanos. Luchó de forma valiente contra los conquistadores, asumió su superioridad material, se rindió, contribuyó a pacificación, la colonización y a la implantación de la nueva fe con su esfuerzo diplomático y militar.
Aprovechando su primera visita a España, el 30 de Mayo de 1.481 firma con Fernando el Católico, en Calatayud (capital de Aragón), la Carta de Calatayud.
El pacto consistía en la incorporación de Canarias a los reinos cristianos, así como a la Corona de España a cambio del respeto a las estructuras políticas y sociales, a las costumbres culturales y a la libertad de los aborígenes. La tierra deja de ser un bien del Estado para pasar a manos privadas. Los mandos de los conquistadores destinados en Canarias obtienen tierras, así como los diferentes menceyes (reyes tribales) que quedan como responsables políticos. Ese mismo día, festividad de San Fernando, se bautizó en las Cortes Generales de Aragón, siendo apadrinado por los Reyes Católicos, desde entonces fue conocido como Fernando de Guanarteme. Traidor para unos, estadista para otros.
Se casó con Abenehara. Dejó como descendencia a las infantas Catalina Hernández y Margarita Fernández ( Princesa Guayarmina ) que se casó con el militar Miguel de Trexo Carvajal el cual figura en el “Deslinde de Guayedra”.
Murió en Tenerife (1.496), aunque sus descendientes conservan hacienda y títulos.
Los Reyes Católicos le cedieron “La Data de Guayedra” por sus acciones a favor de la Corona.
"… Yo Lope de Sossa Gobernador é Justicia mayor de esta Isla de la Grant Canare por la Reyna nuestra Señora fago
saber a voz… que ante mi pareció Miguel de Trexo vecino de esta Isla é presentó una carta de reformación por la cual parece que el Gobernador Pedro de Vera fue dado á Fernando de Agáldar Guanarteme que fue de esta Ysla, el Valle de Guajayeda (Guayayeda) con su termino redondo é asimismo parece… que fueron señalados ciertos limites por moxones... Iten encima de estos mojones, ensima de una peña gorda pusieron otro moxon junto donde estan lentisco nacido, y arriba de este dicho moxón grande de piedras antiguo, é junto de el están caserones antiguos de Canarios, é está ansimismo una cueva grande dentro del dicho termino e moxones.....
[ Deslinde de Guayedra, 11 de Octubre de 1.512 ]" 

El muro en la actualidad.

viernes, 25 de agosto de 2017

AGAETE 4 DE JUNIO DE 1957, UNO DE LOS HALLAZGOS MÁS IMPORTANTE DE LA ARQUEOLOGÍA DE CANARIAS.

El párroco D, Manuel Alonso Lujan, el comisario de excavaciones arqueológicas D.  Sebastián. Jiménez, el alcalde de Agaete, D. Pedro Esparza y niños de la villa, dentro del túmulo donde se encontró el sarcófago aborigen, Junio de 1957. (Historias y personajes de Agaete, Rafa Medina)


Empezaba a caer la tarde de aquel caluroso martes día 4 de junio de 1957, la cuadrilla bajo la dirección de Antonio Mendoza Medina, realizaba trabajos de allanamiento en los terreno que en la actualidad ocupa en estanque conocido por "mareta de los García", frente al hotel "Puerto de Las Nieves", propiedad de los hermanos Juan y Francisco García Martín, antiguamente dentro de la hacienda denominada "Casa Fuerte de Agaete". 
El Maipéz de abajo antes de  ser desbaratados los túmulos para ganar terrenos con destino a la construcción y agricultura. (FEDAC años treinta del siglo XX)

El lugar conocido como Maipéz de abajo, es un terreno compuesto de escorias volcánicas cercano a la playa, donde los antiguos canarios que habitaban las laderas del  valle de Agaete enterraban sus muertos. Según las crónicas y los testigos que aun viven, habían cientos de túmulos funerarios, que fueron desapareciendo a medida que el crecimiento de las explotaciones agrícolas y las necesidades urbanísticas del Puerto de Las Nieves necesitaban los terrenos.
Los túmulos eran construcciones troncocónicas, donde en su interior se hacia una oquedad o cripta, con la misma roca volcánica o cascajo, para depositar el cadáver, los había de hasta dos metros de altura y hasta seis metros de diámetro.
Aquella tarde de junio de 1957, la casualidad hizo que mientras los obreros desbarataban los antiguos túmulos funerarios de los aborígenes canarios, algunos con más de mil años de antigüedad, pues no había conciencia sobre el valor histórico de los mismos, con el fin de convertir la necrópolis en terrenos de cultivo de plataneras y construir un gigantesco estanque de 5.700 m2, un trabajador observó que debajo de los cascajos se veía lo que parecía un tablado de vigas de madera, lo puso en conocimiento del encargado Antonio Mendoza, este una vez procedió a quitar las piedras, observando que debajo de los gruesos tablones había lo que parecía un tronco de madera en forma de ataúd, nada parecido a las decenas de túmulos que con anterioridad habían destruido para explanar el terreno. Llevados por la curiosidad y el carácter "goleor" de los culetos, o tal vez esperando encontrar un tesoro que los sacaran de la miseria imperante, procedieron a destapar el sarcófago, observando en el interior restos óseos de un cuerpo humano. Sorprendidos por el hallazgo, tras discutir que hacer, decidieron parar los trabajos y ponerlo en conocimiento del alcalde, Don Pedro Esparza Martín.
Recreación de como fue encontrado el túmulo del sarcófago

El alcalde sabedor de la importancia del hallazgo, rápidamente lo pone en conocimiento del Director provincial de excavaciones arqueológicas, D. Sebastián Jiménez Sánchez, conocedor de la zona en la que ya había excavado anteriormente, Jiménez Sánchez a la mayor brevedad se personó en Agaete, procediendo a hacerse cargo del sarcófago y demás restos encontrados que fueron trasladados al museo canario de Las Palmas para su estudio y exposición.
Mientras estuvieron los restos en el lugar, todo el pueblo peregrinó "pa´ abajo a goler" como decimos los agaetenses, empezando por el párroco D. Manuel Alonso Lujan que se inmortalizó en la fotografía del encabezamiento dentro del túmulo, las primeras en llegar fueron las muchachas de los cercanos almacenes de empaquetado de Don Antonio Rodríguez en la "Fontesanta" y de los Manrique en Las Nieves.

El enterramiento tenía forma circular troncocónica, el sarcófago descasaba en una cista o nicho de piedras de forma rectangular, cubierto por dieciséis vigas de madera que hacían la función de techo y sobre éstas, rocas volcánicas o cascajos conformaban el túmulo. La cista o cajón funerario  es de 2,54 metros de longitud, con anchos de 84 y 78 centímetros en la cabecera y pié respectivamente, presentando un alto de 86 centímetros. El sarcófago de estructura abarquillada recuerda a la de una piragua. Las dimensiones son; largo interior dos metros, anchos interiores de 39 a 42 centímetros. La longitud externa es de 2 ,39 metros, con un alto de 43 centímetros. La cabecera u orientación del féretro era al norte. Es curioso el cierre del ataúd, lo forma una tabla de unos cuatro a cinco centímetros de grosor que encajona en unos rebordes. Su cierre lo hace por la cabecera con dos punzones o clavijas de tea o madera de pino, de 12 a 14 ctms. de longitud, uno a cada lado, en tanto que por el pie del féretro queda fijada aquélla con dos punzones horizontales.
"En el interior del mismo aparecieron restos humanos de un solo individuo, pero muy deteriorados. Del cráneo se conserva una buena parte de la bóveda con el frontal muy pequeño y arcos superciliares, la mandíbula inferior presenta reabsorción alveolar en los molares del lado izquierdo. Conservaba dos dientes. Los demás huesos aparecen mutilados o deshechos. Ningún otro material de ajuar funerario fue encontrado dentro, sólo cenizas y areniscas."

La empalizada o techo horizontal que cubría el cajón pétreo funerario la componían dieciséis vigas redondeadas, de unos 2 a 2,25 metros de largo, correspondientes a ramas de pino canario. Aunque la madera de este árbol de la flora autóctona es duradera, buena parte de estas vigas y aún del mismo féretro aparecen como bizcochadas. Las más sanas, al hacer en ellas una incisión, aún conservaban el clásico olor  de la tea.
El monumento tumular troncocónico, erigido con cascajos de lava,
alcanzó una altura de 1,50 metros, en tanto que su ancho máximo pudo alcanzar los 2,75 metros.
A juzgar por la importancia del féretro debió pertenecer a un elevado personaje político, de rango social, suprema Jerarquía religiosa o a mujer de marcada Influencia y veneración. Este tipo de féretro se considera como excepcional, pues aparte de estar completísimo, hasta el momento no se ha descubierto otro igual.
Ante la técnica constructiva de este extraño féretro y teniendo en cuenta que los aborígenes canarios carecían de especiales herramientas, sólo tahonas y hachas de mano, toscamente labradas en piedra, no conocían los metales, surge la apreciación de si ellos construían sus ataúdes y mortajas con anticipación al hecho del óbito o si por el contrario su construcción la hacían los familiares después de ocurrido el fallecimiento y de obtenida la momificación.
En algunas de las vigas de tea se apreciaron abundantes huellas de carbonización.

La antigüedad efectiva o aproximada de las maderas se dataron a través de la técnica del Carbono 14, en los Laboratorios del Seminario de Historia Primitiva del Hombre de la Universidad de Madrid, en el siglo VIII después de Cristo. Modernas dataciones lo sitúan entorno al siglo XI, más de mil años de antigüedad de éste  o ésta agaetense que al parecer debió de ser ilustre.
El valioso material  fue trasladado y se encuentra expuesto en la actualidad en el Museo Canario  de Las Palmas. 

Este acontecimiento  fue uno de los mayores hallazgo  de carácter arqueológico de la historia de Canarias y   tuvo en vilo a la villa de Agaete en aquellos días.
Si bien lamentablemente el Maipéz de abajo desapareció bajo el cemento y los escombros, afortunadamente hoy en día contamos con el espacio del Maipéz de arriba, recuperado en buena parte, convertido en un parque arqueológico de los mejores de Canarias, con un magnifico centro de interpretación, abierto al público de martes a domingo.
Túmulos del Maipéz de arriba en la actualidad.


Bibliografía consultada:
Revista Historia Canaria, año 1957-01
Prensa de la época. (ULPGC)
Diario La Falange 8-06-57

lunes, 14 de agosto de 2017

DE AGAETE A CUBA PARA NO VOLVER JAMAS, LA EMIGRACIÓN PRINCIPIOS DEL SIGLO XX..

La Habana, años veinte del siglo XX, foto de mi archivo familiar, recibida de algún pariente de los muchos que emigraron a Cuba a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, parece ser que se trata de la directiva de alguna sociedad canaria. En el centro de la imagen el escudo y bandera  que coincide con el que tiene Canarias en la actualidad.



Detalle del escudo de la anterior foto.



Para la Habana me voy, 

madre, a comer plátanos fritos, 
que los pobres de aquí,
son esclavos de los ricos.


Esta coplilla muy de moda a principios del siglo XX, lo dice todo de la emigración de la gente de Canarias y por ende los agaetenses a las Antillas. Aunque las causas no solo fueron el hambre y las precarias condiciones económicas, los hubo que huyeron para no ser movilizados por el ejército y mandados a "las guerras de África", en el archivo municipal existen numerosos escritos de los centros de movilización militar, declarando prófugos a multitud de vecinos de Agaete.
Si uno se da una vuelta por el juzgado municipal o el archivo parroquial, se puede observar que no paran de llegar cartas procedentes de los pueblos y ciudades de Cuba, Santa Clara, Guanabacoa, Güira de Melena, Jaruco, Matanzas, Cabaigüan de Sancti Spíritus, San Cristóbal de La Habana, Jesús del Monte, Santiago de las Vegas, Bejucal, San Juan y Martínez en Pinar del Río, Santa María del Rosario Remedios,..., solicitando datos de sus antepasados, buscando sus raíces para poder obtener documentación española o ayudas para sus ancianos, descendientes de aquellos agaetenses que un día salieron y nunca más volvieron.
Santa Clara (Cuba) 1926, tío Antonio, Conchi, María y Carmela.

Marchaban para probar suerte, con el deseo de mejorar sus condiciones socioeconómicas así como la posibilidad de tener tierras propias, hacer fortuna y volver para comprar haciendas y tierras aquí. 
El bajo nivel cultural y la pobreza de los emigrantes hizo que la mayoría solo consiguiera un empleo que no les permitió volver, otros no volvieron por temor a la justicia ya que eran prófugos del servicio militar y los que volvieron vinieron prácticamente con el mismo baúl que habían llevado. 

A continuación una galería fotográfica del archivo familiar de aquellos agaetenses que un día marcharon en busca de fortuna, algunos lo consiguieron, "pero en eso llego Fidel y les expropió lo que habían conseguido con mucho sacrificio". Este era el objetivo de esta entrada, difundir  las fotos familiares enviadas desde varias localidades de Cuba entre los años 1910-1930.



"Tío Rosendo y Benita"

Tio Faustino.

 1923, "Manolito García para mi tía y abuelos", Encrucijada, Cuba.
 1926, Encrucijada (Cuba) "Bernardo García, para sus abuelos."

 Rosendo y Benita,  Placetas, Cuba .
 Santa Clara, Cuba, 1924,"Francisco, Flora y Panchito García".

 Al reverso Placetas, Cuba  1918,  "para mis abuelos y mi tía,  de sus dos nietecitos María Dolores y Evelio García Toledo."
 La Habana, Cuba, Rosendo y Benita, 1910.
 Encrucijada, Villa Clara (Cuba)
 1923, "para mi abuelito y tía  de su nieta Lilia García."







 Santa Cruz 1920.






miércoles, 2 de agosto de 2017

EL AGAETE Y SU GENTE, AÑOS VEINTE Y TREINTA DEL SIGLO XX.

Galería de fotos  propiedad de  D. Agustín Álamo Antunez, cedidas a Tomás Armas para su difusión y disfrute del pueblo de Agaete y de todos en general. Corresponden  la mayoría a los años veinte y treinta del siglo XX. Nuestros antepasados, nuestras fiestas y nuestro pueblo.

En centro de la fotografía, el que fuera médico titular de la villa durante muchos años, D. Víctor Mendiola.




La plaza 1943.











 Hotel la Salud, actual casa la Esperanza 1926.



Fiesta de la "Enramada de la plaza de la Constitución", años veinte del pasado siglo.






Los niños de la escuela con sus maestros en la puerta de la iglesia.





El corazón de Jesús entrando en Las Nieves.






El el Hotel la Salud, los Berrazales, a la derecha "Pepito Armas", alcalde en varias ocasiones de la villa.






El la zona del "bosque", camino de Guayedra, los maestros con los niños de excursión.

 Carretera de Las Nieves.











 Farallón del barranco La Palma, los niños de excursión con sus maestros 1932, observese  el antiguo camino a la Aldea, "Ruta del cartero".






En el patio de la escuela, trasera de la casa de los "Armas", actual parte moderna del ayuntamiento.





Farallón barranco La Palma.
 Cazando "guirres" en los altos de Guayedra.

 "Mocan" en los altos de Guayedra 1934.


Tamadaba años treinta del siglo XX.






A la derecha el joven Benjamín Armas Álamo, estudiante de medicina, destacado dirigente falangista, Teniente alcalde en los primeros años de la guerra civil.



Carnavales años treinta en el casino.


Excursiones de los niños de la escuela.