jueves, 31 de marzo de 2016

EL CRIMEN DEL SARGENTO, Agaete 1904.

                       
EL CRIMEN DE LA CALLE SAN GERMÁN (AGAETE 1904) 
         José Ramón Santana Suárez. 

En la calle San Germán, a unos cien metros del cruce con la calle Guayarmina, en el lado del barranco, donde comienza el camino vecinal a Tamadaba, hay una enorme piedra que siempre tuvo una pequeña cruz encima, ahora desaparecida. Cruz que como tantas que hay por los caminos y senderos, normalmente tienen relación con la muerte, en este caso muerte violenta de una persona en ese espacio. Sobre este crimen existen varias versiones siendo la que relata la prensa de la época, la única escrita, la más romántica y la que paso a contar.

Reconstrucción y lugar de la tragedia, C/ San Germán, Agaete

La madrugada del 30 de mayo de 1904, se cometió un asesinato en dicho lugar, conocido por las crónicas periodísticas de la época como el “crimen del sargento”.



Agaete 1904, lugar donde ocurrieron los hechos.

A principios de marzo de 1904, llega al Puerto de Las Palmas procedente de la península, el vapor trasatlántico “Ciudad de Cádiz”, con una Brigada compuesta por dos regimientos destinados a reforzar las guarniciones de la isla con motivo de la Guerra Ruso-Japonesa que tenía visos de derivar en un conflicto mundial, eran el Sicilia nº 7 y el Valencia nº23, al mando del General D. Tomas Pavía y Savignone, marqués de Novaliche.


          La opinión 8 de marzo de 1904 


 Los soldados desembarcando en el muelle Santa Catalina del vapor, Ciudad de Cádiz (FEDAC 1904)

La Cuarta Compañía, del Primer batallón del Regimiento Valencia 23, es desplegada en Agaete, unos cien hombres. Entre esos hombres viene uno muy característico por su aspecto de ojos rasgados y su origen chino-filipino, el Sargento Tito Aguinaldo Salvador, hombre curtido en las batallas contra los insurgentes de sus islas y que no quiso quedarse en su nuevo país tras el abandono de España, alistándose en el ejército español y regresando a la península con “los últimos de filipinas”. Su regimiento había sido licenciado tras la finalización de los conflictos coloniales en 1900, ingresando nuevamente en otra unidad militar. 
     El sargento Tito Aguinaldo, de 24 años de edad, según la prensa de la época, era sobrino del que fue primer Presidente de Filipinas, Emilio Aguinaldo. (Diario de Tenerife de 4 de Junio de 1904)

         Emilio Aguinaldo Famy , militar y político filipino, uno de los líderes del movimiento independentista de su país. Presidió el primer gobierno de la República de Filipinas, aunque su gobierno no obtuvo reconocimiento internacional. 




Tito según las crónicas, era de carácter amable, si bien alguna trifulca le consta en la prensa de la época en su paso por Madrid entre alistamiento y alistamiento. Aguinaldo rápidamente simpatizó con las gentes de Agaete. El sargento andaba enamorando a una vecina residente en la calle San Germán de la que se había prendado nada más llegar, parece que era correspondido a pesar de la oposición de un hermano de ella llamado Juan Godoy Sosa, de profesión “borriquero”, conocido como buen culeto por el apodo de “Juan cebolla”, el cual ya había tenido serios disgustos en su casa como consecuencia de esta animadversión con el filipino.
La noche del 30 de mayo de 1904, Tito Aguinaldo se dirigía a la calle San Germán para visitar a su amada, cortándole el paso “Juan Cebolla” y un grupo de amigos, que le impidieron avanzar, mofándose de él por su aspecto asiático, llamándolo de forma despectiva “tagalo”, que era como llamaban a los indígenas filipinos los españoles, tirándole piedras. El Sargento entró en cólera y optó por retirarse, dirigiéndose donde se encontraba su Compañía acampada, cogió su fusil reglamentario mauser, un peine de cinco cartuchos y siendo las dos de la madrugada se dirigió sigilosamente a la calle San Germán.



Fusil Mauser Español modelo 1893, de 7x57 mm. 



Según la tradición oral, se encontraba “Juan Cebolla” apoyado en una gran piedra que aún está en el borde derecho de la calle San Germán, donde comienza el camino a Tamadaba, que atraviesa el barranco de Agaete en dirección al estanque de los Manrique y la era del lomo el Manco, fumándose un cigarro de picadura. Conociendo Aguinaldo esa costumbre de sentarse a fumar en dicha piedra, en la oscuridad de la noche, el sargento experto tirador, curtido en mil batallas en su Filipinas natal y en la guerra de Cuba, solo tuvo que esperar a que “Juan Cebolla” apurara una buena calada para que el resplandor de la brasa del cigarro delatara su posición, encajándole una bala en la cabeza, rematandolo con cuatro disparos más. Tito Aguinaldo Salvador abandonó el lugar y según las crónicas se fue al cuartel, acostándose a dormir plácidamente. 

Lugar del crimen en la actualidad.
   
     A la mañana siguiente, una vez descubierto el cadáver y tras las declaraciones de los amigos del difunto, el Capitán de la Compañía ordena el arresto del sargento, personándose el Coronel del Regimiento Valencia 23, que se encontraba en Guía, instruyendo las diligencias sumarias el teniente del regimiento, D. Ramón Lias Coll.


 Diario La Opinio 11 de junio de 1904

 Diario el TIEMPO 31 de mayo de 1904 

 El cadáver de Juan Godoy fue trasladado a Guía donde se le hizo la correspondiente autopsia y posteriormente enterrado en el cementerio de Agaete. El pueblo estuvo conmocionado durante unos cuantos días
 Soldados de la época de maniobras por la isla (Fedac)


       Lo que le ocurrió al sargento Aguinaldo a partir de su detención se desconoce, probablemente sería trasladado a la prisión militar del Castillo de San Francisco en Las Palmas, condenado tras un sumarísimo consejo de guerra y probablemente ejecutado como era la norma de la época. La 4ª Compañía del regimiento Valencia continuó su vida normal en Agaete, participando en las fiestas de las Nieves de aquel mismo año de 1904, como bien reflejan las crónicas periodísticas. 

                                                    Diario de Tenerife, 4 de Junio de 1904

“El día 5, la comitiva que acudía al encuentro(de la Virgen) el M. I. Ayuntamiento y el Sr. Capitán de este destacamento, con la banda del regimiento de Valencia y la tropa que reside en esta población. Entretanto los espacios repercutían sin parar por el numeró incalculable de voladores que se disparaban. El día 6, á las 10 hubo Misa solemne, oficiando el Sr. Cura Párroco asistido del Sr. Cura de Artenara y el Sr. Servidor de esta Parroquia. Asistió á la misma la autoridad civil y militar, representación de la Junta de festejos y marinos: la concurrencia fue extraordinaria. Un terceto de la banda del Regimiento de Valencia con la brillantez que distingue á los Individuos que forman parte de la misma, interpretó una de las misas de Bordesse, con acompañamiento de clarinete y bombardino.” (Diario Oficial del Obispado de Canarias, nº 2, de agosto de 1904)


Ademas de la versión periodística de la época, existe varias versiones según la tradición oral, la cual le quita el romanticismo de la publicada en la prensa, señalando que  en las proximidades del lugar del crimen  había una casa de citas donde varias mujeres ejercían la prostitución. Unos hablan de que en el prostíbulo eran frecuente las reyertas entre vecinos y soldados y una de esas disputas fue la que llevó al trágico final a "Juan Cebolla", otra versión habla que el citado, harto del trasiego de soldados, junto con unos amigos y con unas copas de más, impidieron al Sargento Tito Aguinaldo pasar  por el lugar, insultándolo y tirándole piedras, el resto de la historia y el trágico final coincide  en todas las versiones.