lunes, 29 de agosto de 2016

La increíble historia de "Pepe Agaete"

   José Trujillo Rosario, nace en Agaete, en la calle San Juan esquina proxima a la calle Guayarmina, un 4 de mayo de 1924, en el seno de una familia conocida como "los de Remedios". Su infancia transcurre en la Villa, alternando la escuela de D, Miguel Pérez García, con los juegos en el patio de recreo de la villa arriba, los Chorros y todo el barranco.


José Trujillo (Pepe Agaete).


    A la edad de 11 años, el 18 de marzo de 1935, por razones del trabajo del cabeza de familia, patrón de pesca en un barco de "la costa", deciden trasladar la familia a Las Palmas. 
     Aquella mañana se habían trasladado a la vivienda familiar para la despedida, toda la familia, incluida la abuela Ana, tras los lloros correspondientes, cuando decidieron enfilar la cuesta Guayarmina en dirección a la parada de los coches de hora de "Melian y CIA", cargados de  bultos, el niño Pepito no aparecía.  
      Tras buscarlo por todos los rincones de la casa, lo encontraron escondido debajo de una cama. El niño siempre había demostrado una especial sensibilidad, era muy asustadizo, tenía pánico a abandonar su querido pueblo, sus amigos, familiares....,  y se negaba rotundamente  a marchar a Las Palmas.
        No había quien lo sacara de debajo de la cama, hasta que arrastras se lo pudieron llevar, el repetía una y otra vez que no quería ir a Las Palmas, amenazando con volverse. A la abuela en su ignorancia y desesperación, para evitar que se escapara una vez que llegara a Las Palmas y regresara,  se le ocurrió decirle en plan amenazante que; "si no se iba o volvía, se moriría", palabras que se le quedaron grabadas para toda la vida al niño.


En el centro la vivienda familiar en la actualidad, calle San Juán.

           Una vez instalados en el barrio capitalino de la Isleta, en la calle Pérez Muñoz, el niño fue creciendo y haciéndose mayor. Las palabras de su abuela en la despedida de su querido pueblo, le retumbaban en la memoria como una obsesión, "si vuelves morirás"  y a pesar de su gran amor y añoranza que siempre demostró por su Agaete querido, jamás volvió por miedo a aquellas palabras sin maldad de su abuela que le atormentaban y que para él se convirtieron en una maldición.
             Desde su juventud, para ver su villa marinera, organizaba excursiones  con sus amigos a Tamadaba, se asomaba al borde de los riscos y pasaba horas contemplando su Agaete desde las alturas y la distancia.


Agaete desde Tamadaba (FEDAC)
             
        Pepe Trujillo tenía siempre en mente su Agaete y a pesar de que lo abandonó a la edad de once años, recordaba calle por calle, rincón por rincón, personaje por personaje, a todos sus paisanos de la Villa. Era tal su pasión por Agaete que terminó siendo conocido en toda la Isleta y la ciudad como "Pepe Agaete".
          Como buen agaetero era un personaje creativo, lleno de ocurrencias, algo bohemio, todo un artista, adelantado a su época en cuanto a sensibilidad. Escribía poesías, dibujaba, hacía teatro, monólogos  cómicos, etc., donde nunca faltaba la referencia a Agaete.
        En los años cuarenta y cincuenta del pasado siglo, actuaba en los intermedios de las películas en los cines Doramas de Guanarteme, Teatro cine del Puerto, teatro "Las folclóricas" y otros, entreteniendo al personal con monólogos y chascarrillos cómicos en los intermedios, mientras se efectuaban los cambios de rollos de las películas.



     Colaboraba con pequeñas actuaciones cómicas en el pequeño "circo Toti", aquel circo que recorría los barrios y los pueblos de todas las islas y que el célebre personaje, "Pepe el Cañadulce", anunciaba por todos los barrios acompañado de su tambor y su megáfono casero, que consistía en un cucurucho de cartón o latón, con su peculiar vocabulario;  "¡el mayó espetáculo del mundo, esta noche p'a ustedes, siñoras y siñores, en el gran Circo Toti, y a dos pesetas la entrada de silla, siñores! ¡ ¡A dos pesetas la silla, na menos que p'al Circo Toti, el mejó circo del mundo y parte del extranjero, siñores!".



          

"Pepe el caña dulce", pregonando, ya anciano en los años setenta.



     Colaboraba junto a Manolo García, otro isletero culeto, en la organización de  fiestas y festivales  benéficos. Manolo fue célebre por la recuperación de los actuales carnavales de Las Palmas.  

   Pepe era creyente convencido y cuando una de las nuevas parroquias que se iban creando en los nuevos barrios de la ciudad, necesitaba dinero para ir tirando, él se encargaba de organizar "desfiles de variedades" y festivales con el fin de conseguir fondos.


    En sus poesías nunca se olvidaba de su Agaete y sus fiestas, como esta dedicada a la "Rama";



Publicada en el programa de las fiestas de Las Nieves de 2014



      Uno de sus creaciones era imprimir sus poesías y relatos, en unos pasquines  que él llamaba "cantares", por un lado  colocaba letras de las canciones de moda de la época,  como estas de "la popular orquesta Mejías" y por el otro lado sus poesías, los vendía por la Isleta, labor en que le ayudaba un sobrino;



         José Trujillo compaginaba sus aficiones artísticas con el trabajo. Trabajó de listero en los estibadores portuarios, de guarda muelle, de cobrador en la guaguas municipales,.... Nunca se casó porque como buen bohemio, no quiso compartir su libertad con nadie. Murió en Las Palmas en 1999, a los 75 años de edad, sin volver nunca a la villa que lo vio nacer.
      Esta es la pequeña gran historia de este personaje de Agaete, José Trujillo, conocido como "Pepe Agaete", una historia sencilla, de un hombre de talento natural, autodidacta, que despues de Dios, amaba Agaete sobre todas las cosas.

Documentos diversos, poesías y pasquines donde aparece la actuación de "José Trujillo".









Bibliográfica;
Testimonio y documentos aportados por su sobrina Nieves.
"La Provincia" 26-10-15, Donina Romero, El Cañadulce.



No hay comentarios:

Publicar un comentario