domingo, 4 de septiembre de 2016

VIDA Y MUERTE DEL CINE DE AGAETE, UNA VENTANA POR DONDE CONOCIMOS EL MUNDO.

     El viejo edificio de la actual biblioteca pública, sito en las confluencias de las calles Guayarmina y Lago, diseñado y construido por  el maestro de obras Domingo Garayzabal en 1871, albergó en sus comienzos la plaza mercado de la Villa o recova, pero quizás, en la memoria de muchas generaciones de agaetenses, incluida la mía, esté en su uso como cine el mejor de los recuerdos.


El viejo cine Agaete, observese la taquilla y la puerta de entrada.

       En aquel viejo edificio varias generaciones conocimos el mundo a través de las películas, no había otra posibilidad  de conocerlo para la  mayoría en aquellos años de la segunda mitad del siglo XX. Allí conocimos la selva y toda África, viendo a "Tarzan" o "Hatari", la India, con "la senda de los elefantes", el oeste americano,  con todo una selección de películas del género, allí reímos con "el gordo y el flaco", "Cantinflas",..., allí cantamos con Joselito, Marisol, Raphael, o Rocio Durcal, allí lloramos con las vidas ejemplares y los dramas, allí nos enamoramos, yo perdidamente de Marisol.....
   
    

   Las proyecciones empezaron a finales de los años veinte del pasado siglo,  cuando llegaron las primeras películas mudas, algunas duraban apenas un minuto, las proyectaba un tal "Jesusito Pérez", cuñado de Candelarita Arbelo, la maestra, alternaba las proyecciones con la taberna que regentaba en una edificación que había donde está la actual oficina de correos.  
     El cine mudo desapareció al poco tiempo y la recova, dividida en dos, se convirtió en escuela pública de las niñas del pueblo. Tras la guerra civil y la construcción del "colegio nacional", sito en el barraquillo, el edificio quedó sin huso. 
    En 1947, llegó al pueblo un empresario de Las Palmas, llamado Jorge Cuervo González, que rápidamente fue conocido como "Cuervito" por las gentes de Agaete y volvieron las proyecciones en la vieja recova, esta vez sonoras, toda una novedad.
      "Cuervito" es todo un personaje, en su juventud fue dirigente de acción católica estudiantil, procedía de una familia rica, que había hecho fortuna en la Guinea Ecuatorial  española y regentaban varios negocios en Las Palmas.
              La procedencia de "Acción Católica" del empresario y  la época dorada del nacional-catolicismo imperante, trajo al pueblo una lluvia de películas de índole religioso, "Marcelino pan y vino", "Jesús de Nazareth", "Juana de Arco", "Molokai", "Los diez mandamientos",....

              Era vox populis que "Cuervito" sentía atracción más por los de su mismo sexo que por el contrario, por no decir que era su única opción, a pesar de todo es curiosa su historia.  Se casa con una chica de Agaete,  por la iglesia, el 22 de diciembre de 1947,"las malas lenguas" decían que para quedarse con una casa y otras que para disimular su opción sexual que en aquellos años de "ordeno y mando", era perseguida. Los cuentos y chistes de la noche de bodas de "Cuervito" circularon por el pueblo durante muchos años. La cuestión es que el matrimonio dura lo que tarda su esposa, que debía de ser la única del pueblo en desconocerlo, en darse cuenta que aquello no era lo que ella buscaba, aún así conviven durante unos años, hasta que decide pedir la anulación eclesiástica del casamiento, no había otra posibilidad en la época, alegando la "no consumación del matrimonio", según la tradición oral tuvo que presentar un certificado médico de virginidad. El 22 de junio de 1955, el Papa Pío XII, concedió la anulación eclesiástica.
             La opción sexual de "Cuervito" le trajo más de un disgusto, en aquella España franquista no había lugar para ellos y le hizo pasar por el juzgado más de una vez.

    Articulo en el periodico la Falange, de 1 de abril de 1952,   donde se anunciaba el juicio contra "Cuervito" por "escándalo público".

     La censura cinematográfica que siempre había existido desde la república, en los años del franquismo se transforma en férrea, se crean órganos de control con el objetivo de educar, influir y adoctrinar al pueblo a través del nuevo negocio cinematográfico, cuenta con el apoyo de la iglesia que forma parte de la organización.  Se establece una clasificación para las películas que pasan el control del régimen y pueden proyectarse:
Películas clasificadas 1, autorizadas para todos, incluso niños, películas clasificadas 2, autorizadas para jóvenes, películas clasificadas 3, autorizadas para mayores, películas clasificadas 3-R, para mayores, con reparos, películas clasificadas 4 , gravemente peligrosas. 
        Muchas películas sufrían brutales cortes del metraje por la censura, lo que hacia imposible a veces  entenderlas y cada cual sacaba sus conclusiones según su imaginación o pegaban unos saltos de escenas que provocaban el alboroto en el cine. 
        El régimen en 1942, decide  crear un noticiero de obligada proyección en todos los cines españoles, de unos diez minutos de duración, al que llaman No-Do, "el mundo entero a su alcance ", decía la propaganda, aunque la verdad es que ademas de las inauguraciones del "Caudillo", corridas de toro, Lola Flores y los éxitos del deporte nacional, vimos poco más. Se proyectaba al comienzo de las películas, de manera obligada hasta 1976 y voluntaria hasta 1981.
Primer No-Do de 1943

     Las películas llegaban con años de retraso con respeto a sus estrenos, excepto para las fiestas, donde el empresario hacía un "esfuerzo" y traía algún estreno reciente o película de moda. 
    Recuerdo unas fiestas a finales de los años sesenta del pasado siglo, que se proyectó "la muerte tenía un precio", no me dejaban entrar porque no era autorizada para menores, vi un buen trozo de la película a través de una rendija en forma de cuña,  desde la calle, rendija que se encontraba en la parte inferior del portalón de salida del cine, actual puerta de la biblioteca, nos tumbábamos en el suelo de la acera y por ahí veíamos las películas.  


Programa de las fiestas de 1954

    Jorge Cuervo, terminó sus días regentando un hostal, llamado "Costa Brava" en la zona del Puerto de Las Palmas.




        A finales de los años cincuenta se hace cargo del cine de la villa, un empresario natural de Guía, Alberto Hernandez Martín, que ademas tiene varios cines más, el de la Aldea y el de Santa María de Guía.
      El empresario cinematográfico D. Alberto, era un hombre muy implicado en la vida social y política local, el siempre se consideró un agaetetense más a pesar de no haber nacido aquí. Formó parte del Centro de Iniciativas Turísticas local, fue concejal y Teniente Alcalde muchos años, tanto en la dictadura como en los primeros años de la democracia, cuando ser concejal era un auténtico servicio al pueblo, ya que no se cobraba un duro y en ocasiones hasta les costaba dinero además de mucho tiempo.    


        
     El pequeño cine de Agaete disponía de trece filas de asiento de los más variados tipos de bancos, sillas y butacas, a cual más incómodo, que en cuando llegaba el descanso todo el mundo salía a la calle a estirar las piernas. Nunca se ponía el cartel de no hay entradas, cuando se llenaban las butacas se colocaban sillas plegables de madera por los pasillos, cuando se agotaban estas, a los escalones laterales por el lado del barranco, creo recordar que habían cuatro escalinatas, porque las dependencia laterales, dedicada a cantina y baños estaban a otra altura y si los escalones se llenaban, al suelo delante de la pantalla, a escaso cincuenta centímetros de ella, por lo que terminabas con tortícolis de ir siguiendo las escenas.
         La fila trece estaba reservada para las parejas, incluida la de la Guardia Civil que siempre tenía dos asientos reservados por si decidían entrar, le llamábamos la "fila de los mancos", si aquellas butacas de la fila 13 hablaran, seguro que el relato estaría clasificado 3 con R. 
         La cantina la regentaba un  personaje popular llamado Juanito, al que todos conocíamos por "Moñí", en los descansos comprábamos los celebres caramelos de nata, nos tomábamos un vaso de agua de Agaete o de cliper, a peseta, no había mucho más, todos en el mismo vaso, no había agua para fregar, a lo sumo le enjuagaba en un balde que era peor. 
       Recuerdo los aseos masculinos, era una pequeña acequia, con un ligero desnivel para que corrieran los "líquidos",  pegada  a la pared que da para el actual aparcamiento del barranco y allí todos en fila en los descansos, sin intimidad ninguna, salpicándonos unos a otros.
Entradas de la época (reconstrucción)
        
    Otros de los personajes que recuerdo con mucho cariño es Santiaguito el acomodador. "Santi" como era cariñosamente conocido, era un hombre de especial sensibilidad, sobre todo con los jóvenes.  Cuando se ponía a vender entradas y había que superar los más de 80 cm. que tenia de grosor el hueco de la taquilla, el mismo ancho de los viejos muros de la recova, había que introducir la mano muy al interior y él aprovechaba para acariciartela, escena que se repetía cuando despues le dabas la entrada en la puerta,  no lo tomábamos con humor, porque siempre fue respetuoso. 
Santiaguito, el acomodador.

Santi siempre tenía un martillo a mano, pues las butacas y bancos, que tenían más años que las campanas de la iglesia, estaba remachadas por todos los lados y cuando un clavo o tacha se aflojaba y se volvía molesto para el  espectador, se le avisaba, cuatro martillazos y asunto arreglado. En los descansos y en el comienzo de las proyecciones, "Santi" con un aparato manual, de aquellos para echar flit (insecticida), echaba una mezcla pulverizada que el mismo hacia de agua y ambientador a granel, con que disimular los olores del ambiente, ya que el concepto de higiene de la época, era distinto del que tenemos en la actualidad, dejaba un olor fresco y agradable en la sala.
         
Ambientador de la época.

      El cine era lo que hoy en día llamamos interactivo, si interactivo, tan pronto aplaudíamos como silbábamos o pedíamos que llegará el protagonista (el muchacho) a evitar el desastre o el séptimo de caballería en auxilio de los colonos asediados por los indios. Se comentaban las escenas, recuerdo una ocasión en que una persona cae desde lo alto de un edificio, comentando "Periquito el pelica, " "ya se hizo un bistec", provocando la risa de toda la sala, ya que "la pelica" era el carnicero del pueblo.
      A principios de los años setenta, D. Alberto compra un solar, apenas cincuenta metros por encima del cine, en la calle Lago esquina con la cuesta de los Chorros, con la intención de construir un nuevo cine con la calidad que el pueblo se merece. 
     Las obras ya en marcha de la variante de la Cuesta Silva y los proyectos de teleférico y hotel en Tamadaba de la época, auguraban un futuro de crecimiento y mejora de la maltrecha economía local.
        El cine se construye con los mejores medios de las época, lo que lleva a D. Alberto a quedarse sin una peseta y con el cine a medias. D. Alberto tiene mucha amistad con "Juanito el Inglés", el pescador, Juanito le acompañaba frecuentemente a llevar las películas a la Aldea y vivió muchos años en una vivienda sita en el solar del nuevo cine, sin que D. Alberto le cobrará por ello. En ocasiones , cuando se cortaba la carretera de la Aldea por las lluvias y desprendimientos, Juanito llevaba a D. Alberto y las películas en su falúa por mar, para que los aldeanos no se quedaran sin cine. En uno de esos viajes a la Aldea, D. Alberto se entera que Juanito tiene algo de dinero ahorrado, dos millones de pesetas que es toda una fortuna para la época, procedentes de una herencia de su esposa. Se los pide prestados y sin firmar ningún documento, como hombres de palabra y de honor, Juanito se los presta. Con ese dinero se terminan las obras y tres años después Juanito recibe el dinero prestado, D. Alberto quiere pagarle incluso los intereses, a lo que Juanito se niega.


Entrevista a Juanito el Ingles donde cuenta como financió el cine de Agaete. (Agaetespacioweb.com)


    En mayo de 1975, el viejo cine de la recova cierra definitivamente su ventana al mundo, abriéndose una nueva y con pantalla de doble tamaño.
      27 de mayo de 1975, con la solemnidad  requerida, se inaugura el nuevo cine, con el "consejo local del Movimiento", la bendición del cura párroco y representantes de todas las instituciones del noroeste presente. El cambio es espectacular, de los destarlados viejos bancos y sillas, con columnas por medio, pasamos a cómodas butacas y visión espectacular desde cualquier lugar donde te sientes.

El eco de Canarias, 31 de mayo de 1975

      La primera película que recuerdo y creo que fue  con la que se inauguró el cine, fue "Colmillo blanco", la versión de 1973, con Franco Nero. En el descanso se proyectó un documental sobre las islas.


   El cine no solo fue lugar de proyección de películas, era el mejor salón de acto del pueblo. Se realizaban obras de teatro, conciertos de la banda de música,  reuniones, homenajes, etc. 


Homenaje al cura D. Manuel Alonso en su despedida,en el cine Agaete.

       Con la llegada de los nuevos canales de televisión a principios de los ochenta y los vídeos club,  se firma la sentencia de muerte de los cines rurales, ya la gente no tiene que salir de la comodidad del salón de su casa para asomarse al mundo y soñar.
       El cine de Agaete aguanta como el que más, aun recuerdo cuando ya en su final, allá por el año 1999, los visitantes observaban la cartelera que se colocaba en la esquina de la biblioteca, se asombraban y nos preguntaban, ¿aun existe cine en Agaete?.
      Una de las ultimas películas que se proyectaron, sino la ultima, fue  "Titanic", como preludio al hundimiento de la industria y cierre.

El cine en sus buenos tiempos.
       
       El ayuntamiento de ese momento perdió la oportunidad única de dotar al pueblo de un auditorio de buenas condiciones, comprándolo o llegando a un acuerdo con la propiedad para dotar a la villa de un salón de usos múltiples.
          La realidad es que el ultimo local donde se proyectaron nuestros sueños, se ha transformado en una carpintería metálica.
         Creo que aún es recuperable, ya que las modificaciones que se han hecho son reversibles, sería cuestión de que nuestras autoridades lo valoraran.  

Bibliografía consultada;
Arquitectura y artes plásticas en la villa de Agaete, A.J. Cruz y Saavedra.
Agaetespacioweb.com
A la sombra del flamboyán, José Antonio Godoy Rodríguez.
Testimonio de mi padre y mis propios recuerdos.

La historia de nuestro cine, traducción al alemán,  gentileza de  Maria Graf. 


Geschichten und kleine Begebenheiten, die mit meinem Dorf AGAETE auf der Insel Gran Canaria zu tun haben und die ich hier mit  einfachen Worten erzählen will.

Ich tue es mit dem Wunsch, dass diese Geschichten , die ich zusammen mit denen erzähle die sie erlebt haben und auch mit denen die diese Geschichten kennen,  nicht in Vergessenheit geraten und der neuen Generation erhalten bleiben sollen.

Leben und Tod des Kinos von Agaete. Das Fenster durch das wir die Welt kennen lernten.

Im alten Gebäude in dem sich heute die öffentliche Bibliothek befindet, dort wo die Straßen Guarnamina und
Lago zusammenkommen, dass 1871 vom Baumeister Domingo Garaysabal gebaut wurde, befand sich anfänglich der Markt des Ortes oder auch „ Recova „ genannt. ( Der Ort in dem die Bauern ihre Produkte verkaufen )
Aber es ist im Gedächtnis vieler Generationen von AGAETER und auch in meiner, als  das KINO in bester Erinnerung geblieben.
In diesem alten Gebäude lernten viele Generationen durch die Filme die Welt kennen. Es gab in dieser Zeit, der zweiten Hälfte des zwanzigsten Jahrhunderts, für viele keine andere Möglichkeit dazu.
Hier lernten wir den Urwald und ganz Afrika durch die Filme : Tarzan, Hatiri,…kennen. Indien lernten wir durch den Film:
Die Spur der Elefanten… und den amerikanischen wilden Westen mit einer ganzen Sammlung dieser Gattung von Filmen kennen.
Hier lachten wir über: Dick und Doof, Cantinflas,… Hier sangen wir mit Josalito, Marisol, Raphael oder Rocio Durcal…
Hier weinten wir über beispielhaftes Leben und über Dramen und hier verliebten wie uns und besonders ich in verlorener Weise, in Marisol.
In den 20er Jahren des vorigen Jahrhunderts begannen die Filmvorführungen mit den ersten Stummfilmen, wobei einige
Nicht länger als einige Minuten dauerten. Der Filmvorführer war ein gewisser „ Jesulito Perez“, Schwager der Lehrerin
Candelaria Arbelo. Er war auch der Besitzer der Kneipe ( Taverna) , die sich gegenüber in einem Gebäude befand, in dem heute die Post ist.
Bald verschwand der Stummfilm und die Markthalle ( recova) wurde geteilt und wurde in einem Teil als öffentliche Mädchenschule des Ortes genutzt. Nach dem Bürgerkrieg und dem Bau des „ Colegio Nacional“ in Barranquillo, wurde das Gebäude dafür nicht mehr genutzt.
1947 kam ein Unternehmer aus Las Palmas nach Agaete. Er hieß  Jorge Cuervo Gonzales, wurde aber bald von den Leuten „Cuervito“ genannt. So kamen die Filmvorführungen in der alten Recova/Markthalle zurück.
Diesmal mit einer grossen Neuigkeit: die Filme hatten TON!
Cuervito war eine außergewöhnliche Person. In seiner Jungend leitete er „accion catolica estudiantil“ ( Bewegung der katholischen Studenten), stammte aus einer reichen Familie, die ihr Geld in Spanisch Guinea Äquatorial gemacht hat,
und Besitzer einiger Geschäfte in Las Palmas waren.
Der katholische Geschäftsmann und auch das „ goldene Zeitalter“ des nationalen Katholizismus, brachten dem Ort unzählige religiöse Filme wie: Marcelino pan y vino, Jesus de Nazareth, Juana de Arco, Molokai, die Zehn Gebote…
Es war allgemein bekannt, dass Cuervito mehr die Männer liebte und so ist seine Lebensgeschichte sehr kurios.

Er heiratet kirchlich ein Mädchen aus Agaete und böse Zungen behaupteten, dass er so zu einem Zuhause kommen wollte. Andere behaupteten, dass er  seine Neigung verstecken wollte, denn das wurde in dieser Zeit sehr verfolgt.
Die Witze über Cuervitos Hochzeitsnacht machten jahrelang die Runde im Ort.
Seine Ehe dauerte so lange, bis seine Frau dahinter kam, dass ihre Ehe nicht so war wie sie erhoffte. Sie muss die einzige gewesen sein, die nichts wusste. Sie bittet die Kirche um die Auflösung dieser Ehe, weil sie nie vollzogen worden war, und sie musste sogar ein ärztliches Attest präsentieren um ihre Jungfräulichkeit zu beweisen.
Anders war in dieser Zeit nicht möglich sich scheiden zu lassen.
Cuevitos sexuelle Neigung brachte ihn noch oft in Schwierigkeiten in dieser Zeit von Franco. Für solche Menschen, wie ihn, gab es keinen Platz und er musste mehr als einmal vor Gericht.
Seit der Zeit der Republik existierte schon immer eine Filmzensur. Aber in den Jahren des Franquismus wurde sie eisern eingehalten. Es wurden Kontrollorgane im Ort gegründet mit dem Ziel, den Film zum Erziehen, um Einfluss zu nehmen und um zu doktrinären zu benutzen.
Natürlich mit Hilfe der Kirche, die Teil der Organisation war.
Es wurde eine Einstufung, eine Klassifizierung, der Filme eingerichtet, die durch die Kontrolle der Regierung gehen musste, um sie vorführen zu können.

Filme der Einstufung 1: war für das ganze Publikum und sogar für Kinder erlaubt
Filme der Einstufung2: für Jugendliche erlaubt
Filme der Einstufung3: für Erwachsene erlaubt
Filme der Einstufung 3R: für Erwachsene aber mit Vorbehalt erlaubt.  Und
Filme der Einstufung4: waren ernsthaft bedenkliche Filme.


Manche Filme waren so stark von der Zensur beschnitten, dass zum Teil den ganzen Film nicht verstand oder die einzelnen Szenenteile des Films waren so zusammengestellt, dass das Publikum im Kino Radau machte.

Ab 1942 beschließt die Regierung in allen spanischen Kinos vor dem Spielfilm eine 10 Minuten dauernde Wochenschau zu zeigen mit dem Namen NO DO, El mundo entero a su alcance ( die gane Welt in ihre Reichweite.
So die Propaganda. Aber eigentlich waren es nur irgendwelche Einweihungen vom " Caudillo", Stierkämpfe, Lola Flores und nationale sportliche Erfolge die gezeigt wurden. Mehr war es nicht.
Sie wurden obligatorisch vor dem Film gezeigt. Das ging bis 1976 und Freiwillige zeigten sie sogar bis 1981.

Allgemein wurden Jahre alte Filme gezeigt, außer der Kinobesitzer machte in den Zeiten der " Fiestas" sich die Mühe neuere Filme vorführen zu lassen.

Jorge Cuervo, Cuervito, beendete seine Tage mit der Leitung eines Hostals:" Costa Brava" im Hafen von Las Palmas.

Ende der Fünfziger Jahre übernimmt der Geschäftsmann  Alberto Hernandez Martin aus Guia das Kino von Agaete. Er hatte auch Spielfilmhäuser in La Aldea und in Santa Maria de Guia.
Der Kinobesitzer Don Alberto har sich sehr in das soziale und politische Lebens des Ortes eingebunden und fühlte sich mehr als ein AGAETER, obwohl er nicht dort geboren war. Er war Mitglied des Zentrums für Touristische Initiativen, war viele Jahre Vertreter des Bürgermeister, nicht nur in der Diktatur sondern auch in den ersten Jahren der Demokratie. Als Ratsherr hat er sehr der Stadt gedient und verlangte für seine Dienste keine Bezahlung. Im Gegenteil, wenn es nötig war, gab er sein eigenes Geld aus wie er auch viel seiner Zeit zur Verfügung stellte.

Das kleine Kino von Agaete hatte 13 Stuhlreihen. Die Sitze waren sehr verschieden, so gab es Bänke, Stühle und kleine Lehnstühle. Alle waren so unbequem, dass in der Pause alle rausrannten um sich die Beine zu vertreten.
Niemals wurde das Schild " Ausverkauft"  rausgehängt. Wenn die Sitze besetzt waren, wurden Klappstühle in die Gänge gestellt und wenn auch diese besetzt waren, setzten sich de
Ein Leute auf die Stufen an der Seite und wenn auch diese voll waren, dann setzten sie sich auf den Boden vor der Leinwand fast 50 cm davor und hatten am Schluss eine Nackenstarre.
Die 13. Reihe war für Liebespaare reserviert und für die Guardia Civil wurden immer zwei Plätze freigehalten. Sie wurden " fila de mancos", die Reihe der Unvollständigen, genannt.
Die " Cantina" wurde von einer bekannten Persönlichkeit geführt: Juanito, der aber Moñi von allen genannt wurde.
In den Pausen wurde die berühmten Sahnebonbons oder ein Glas mit Wasser von Agaete oder Clipper Limonade für einige Peseten gekauft. Alle tranken aus dem selben Glas, denn es gab außer einen Eimer mit Wasser nichts anderes zum Abwaschen.
Das Männerklo war eine kleine abschüssige Rinne, die an der Mauer war, wo heute der Parkplatz am Barranco anschließt und wo alle in einer Reihe standen und sich vollspritzen.

Eine andere Person, an die ich mich mit Sympathie erinnere, ist "Santiaguito" der Saaldiener oder auch Platzanweiser. Er wurde von allen "Santi" genannt. Er war ein spezieller Mensch und den jungen Leuten gegenüber sehr sensibel. Wenn er die Eintrittskarten verkaufte und man musste beim Bezahlen weit den Arm und die Hand in den kleinen Kassenraum hineinstecken, denn die Wände des alten Gebäudes waren immerhin 80 cm dick, streichelte er einem die Hand. Dies wiederholte sich auch, wenn er die Eintrittskarten abriss. Darüber wurde nicht gelacht, denn Santi war eine Respektsperson. Santi hatte auch immer einen Hammer dabei, denn die Kinositze und Bänke waren älter als die " Glocken der Kirche" und wenn sich ein Nagel lockerte und die Sitze wurden dadurch unbequem, wurde Santi gerufen und mir vier Hammerschlägen war die Sache geregelt .
Bei Beginn der Vorstellung und auch in den Pausen hatte Santi einen Sprühapparat aus dieser Zeit dabei, der sonst gegen Insektenvernichtung angewendet wurde, füllte ihn mit Wasser und " Granel" und vertrieb damit die sich angesammelten Gerüche, da die Sauberkeit zu dieser Zeit nicht so war wie heute und so wurde die Luft im Vorführsaal frisch und angenehm.

Das Kino war damals, wie wir heute sagen würden, interaktiv. Jawohl interaktiv!
Es wurde mitten im Film bei Szenen applaudiert oder gepfiffen. Man rief nach dem Filmhelden, dem Muchacho, dass er sofort ein Unglück abwenden sollte. Oder man rief nach der siebten Kavallerie, die die von den Indianer eingeschlossenen Siedler, befreien sollte. Die Szenen wurden lautstark kommentiert und bei einer Gelegenheit, als eine Person vom obersten Stock eines Gebäudes fiel, kommentierte " Periquo el pelíca": nun ist er ein Beefsteak!  Alle im Kino lachten, denn Periquo war der Metzger des Ortes.


Anfang de 70 er Jahre kaufte Don Alberto ein Grundstück nicht einmal 50 Meter oberhalb vom Kinogebäude entfernt. Ecke Calle Lago mit dem Anhang Los Chorros. Dort wollte er ein neues Kino bauen lassen, eins wie es für den Ort gehört.
Zu dieser Zeit wurde die neue Straße mit der Brücke von " La Cuesta Silva" gebaut, es wurde eine Seilbahn und ein Hotel in Tamadaba geplant,  so dass man einer wachsenden und besseren Zukunft in diesem wirtschaftlichen armen Ort entgegen sah.
Das Kino wurde mit den bester Baumaterialien dieser Zeit gebaut, so dass Don Alberto bald ohne Pesete blieb und das Kino nur halb fertig gebaut war.
Don Alberto war sehr mit " Juanito El Ingles" dem Fischer, befreundet, der ihn oft um Filmrollen nach La Aldea zu bringen, begleitete. Juanito lebte in einem Haus, das auf dem Grundstück für das neue Kino stand, und Don Alberto verlangte  von ihm keine Miete.
Bei einer dieser Reisen nach La Aldea erfährt Don Alberto,dass Juanito etwas Geld gespart hat.
Zwei Millionen Pesetas waren zu dieser Zeit ein Vermögen. Dieses Geld kam von einer Erbschaft seiner Frau. Er bittet ihm das Geld zu leihen und nur mit einem Handschlag und wie Ehrenmänner die Wort halten, ohne Dokumente, leiht ihm Juanito das Geld. Mit diesem Geld wurde das Kino fertig gebaut und drei Jahre später gibt Don Alberto das Geld zurück, will auch die Zinsen zahlen, aber Juanito lehnt es ab.

Im Mai 1975 schließt das alte Kino in der Markthalle das Fenster zur Welt, und es wird ein neues mit doppelt so großer Leinwand, eröffnet.
Am 27 Mai wird mit gebührenden Ehren das neue Kino eingeweiht. Der Pfarrer und alle Repräsentanten der öffentlichen Einrichtungen des " Nordwesten" sind anwesend.
Der Wechsel ist spektakulär. Die alten kaputten Bänke und Sitze mit Säulen mitten im Saal werden durch bequeme Sitze ausgewechselt und man hat nun von allen Plätzen eine wunderbare Sicht.
Der erste Film bei der Einweihung des Kinos war" Colmillo Blanco" ( Whiteboard Fang) mit Franco Nero 1973. In der Pause wurde ein Dokumentarfilm über die Inseln gezeigt.

Im Kinosaal wurden nicht nur Filme gezeigt, jetzt war er auch der beste Festsaal des Ortes.
Es wurden hier Theaterstücke aufgeführt, Konzerte gegeben und Versammlungen abgehalten und vieles mehr.

Mit den neuen Fernsehkanälen und den Videoclubs Anfang der 80 er Jahre, kann man bestätigen, dass die Dorfkinos langsam ausstarben. Jetzt brauchten die Leute nicht mehr das Haus zu verlassen um in die Welt der Träume einzutauchen.
Das Kino von Agaete hielt die längste Zeit aus und noch 1999 wunderten sich Besucher, wenn sie ein Kinoplakat an der Ecke der Bibliothek angebracht sahen, dass es immer noch ein Kino in Agaete gab.
Der letzte Film der dort lief war " Titanic". Vielleicht wie ein Vorbote des Versinken der ganzen Filmindustrie.

Leider hat das Bürgermeisteramt zu dieser Zeit, die Gelegenheit verpasst den Festsaal mit dieser modernen Ausstattung zu erhalten. Man hätte ohne Weiteres mit dem Besitzer zu einem Kompromiss kommen können,  und so hätte Agaete einen Raum für viele verschiedene Gelegenheiten gehabt.
Heute ist der Ort, in dem wir unsere Träume vorgeführt bekommen haben, eine Aluminiumtischlerei.
Aber auch heute noch ist es möglich, mit kleinen Umbauten, diesen Raum wieder seinem Ursprung zuzuführen. Es hängt allein von dem Willen der heutigen Autoritäten ab.

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