viernes, 16 de diciembre de 2016

EL NACIMIENTO DE UN PUEBLO, LA TORRE DE AGAETE, 1481.

Recreación de la bahía de Agaete, hoy de las Nieves 1481.

Corría el año 1481, el avance y la ocupación por las huestes castellanas de la zona norte de la isla se les resistía, por un lado la complicada orografía, por otro los canarios de Doramas en el barranco de Moya y  los del Guanarteme de Agaldar en el de Silva, les impedían avanzar.
El gobernador Pedro de Vera, decide abrir un segundo frente por la retaguardia de Galdar.
Al amanecer de una mañana del mes de agosto de 1481, zarpan del Real de Las Palmas y bordeando la Gran Canaria, (posiblemente el 5 de Agosto) en el horizonte del Gayerte, aparecieron las silueta de dos carabelas, la "Buenaventura" y el "Buen Jesús", abordo unos ciento cincuenta hombres y unos treinta caballos. Tras saltar a tierra, probablemente en el lugar conocido como "el atracadero", en las proximidades del "roque partido o dedo de dios", según la tradición oral, la orilla estaba bastante más adentro de la actual y una enorme playa de arena negra llegaba hasta pasado el "dedo de dios". Vieron que  era lugar acomodado, con abundante agua, higuerales, bosques y ganado, el General Pedro de Vera decide construir una fortificación con el fin de establecer una guarnición permanente con la que hostigar Galdar y dividir en dos frentes a los hombres del Guanarteme.


Como se puede observar en esta fotografía de principios del siglo XX, una enorme playa de arena cubre la orilla hasta cerca de  Guayedra.



Los hasta entonces tranquilos canarios, asentados a lo largo de las laderas que bordean desde el mar todo el Valle de Agaete, ofrecieron seria resistencia, muchos mueren ante las potentes y desconocidas armas de los invasores, (desconocían el hierro) a lomos de unas grandes bestias llamadas caballos, que nunca habían visto antes y que les causaban pánico. Muchos huyen y se refugian en los riscos de Guayedra y Tamadaba.



"Pasó el gobernador a reconocer un lugar que decían El Gayete, a donde hasta entonces no había entrado cristiano ninguno; y entróles por fuerza de combate un gran risco que tenían y hubo entre ellos tal pelea que murieron muchos  canarios y salieron heridos algunos de los nuestros.(Jerónimo de Zurita 1562)"


Fotograma película Tirma.

Durante dos meses  estuvieron los cristianos construyendo una fortaleza, al parecer sobre los restos de algún antiguo asentamiento de portugueses o 
mallorquines traficantes de esclavos, cerca de la playa donde habían desembarcado.
Eran hostigados  permanentemente por los canarios, por lo que el Gobernador Vera mando talar todos los arboles e higuerales y arrasar las huertas que lo canarios tenían en los alrededores de la fortaleza, para despejar el terreno y evitar ser sorprendidos.




Estando ya espigadas las mieses, después de haber muerto algunos cristianos, se alzaron en las sierras; y el gobernador con toda su gente se fue al Gayete, y allí hizo una muy buena fortaleza; y entre tanto mandó talar todas las huertas y higuerales y panes; y en las peleas que hubo fueron siempre los canarios vencidos. 
(Jerónimo de Zurita 1562, Biblioteca Nacional.)

Hasta primeros de octubre de 1481, la guarnición estuvo haciendo entradas hacia el fondo del valle y hacia Guayedra, ocasionando mucho daño a los naturales, saqueando sus huertas y ganados.
Transcurridos dos meses desde su llegada, la fortaleza se encontraba terminada. Vera regresa al Real de Las Palmas con las dos naves y deja  treinta hombres y diez caballos en la fortaleza. 
Nombra Alcaide de la guarnición al joven Capitán Alonso Fernández de Lugo, de solo 25 años de edad.


El primer alcalde de la fortaleza de Lagaete, Alonso Fernandez de Lugo, 1456-1525.

Los pocos canarios que quedaron vivos después de las trágicas acometidas y saqueos de las tropas castellanas, someten a un asedio permanente la fortaleza, atacándola sin descanso, obligando a la guarnición a permanecer encerrada en ella, llegando a quemar la puerta de entrada en varias ocasiones, obligando a salir a los moradores para no perecer y combatir, resultando muchos heridos de pedradas, incluido el propio Capitán Alonso de Lugo. Pasaron hambre y se tuvieron que alimentar de hierbas, lapas y burgaos de la cercana playa, así consta en las declaraciones de varios testigos presenciales transcritas en  el juicio y autos de residencia que fue sometido Alonso de Lugo en 1508, y que estuvieron entre dos y cuatro años en la guarnición de la fortaleza. 
Manuscrito donde se hace referencia a la construcción dela fortaleza  la Gete (Agaete), Las cuentas de la conquista, archivo general de Simancas.

La víspera de la Candelaria, 1 de febrero de 1482, arrriba a la bahía de Agaete una carabela con 150 hombres, de los cuales 80 son aborígenes gomeros y doce caballos, al mando de Hernán Peraza, procedentes de la isla de la Gomera, donde habían recibidos la orden de los reyes de servir en la conquista de Gran Canaria. Al amanecer desembarcan y se dirigen a la fortaleza "que está cerca", donde son bien recibidos por el Alcaide Lugo, que no esperaba los refuerzos.


1 de febrero de 1482, llegada de Hernan Peraza con refuerzos de gomeros para la conquista de Gran Canaria.


Una vez el Gobernador Vera tiene conocimiento de la llegada de Peraza y sus gomeros, le ordena seguir en Laguete y hacer entradas al interior de la isla junto con los hombres de Alonso de Lugo, asimismo le comunica al Alcaide que de buen trato a Hernán Peraza y sus gentes.


Manuscrito anónimo, siglo XVII,  de la llegada de Peraza a Agaee. (B.N.E)

La fortaleza de Agaete ya cuenta con una guarnición de 180 hombres, armados de ballestas, espadas, lanzas y una veintena de caballos, inician correrías que ya se acercan a la corte del Guanarteme.
Pasado unos días, una noche, Lugo, con casi todos los hombres disponibles salen rumbo a Galdar y en un episodio no suficientemente aclarado por los historiadores, hacen prisionero al Guanarteme, Tenesor Semidan, capturan numeroso ganado y grano, trasladándolo a la fortaleza de Agaete. 
Enterado el gobernador Pedro de Vera de la importante captura, mandó llevarlo al real de Las Palmas, encontrándose en Bañaderos con las fuerzas de Vera, donde se repartieron el botín, llevándose este el prisionero. A partir de ese momento la resistencia a los conquistadores cae drásticamente, dominando Vera toda la isla en poco tiempo. El guanarteme,  para unos un traidor y para otros un gran estratega que evitó el sufrimiento inutil de su pueblo, ante un enemigo muy superior, fue llevado a la península, donde fue bautizado por los reyes, con el nombre de Fernando Guanarteme, firmó la paz y la sumisión a los conquistadores, a cambio recibió para él y los suyos el rico y fértil valle de Guayedra, participó en la conquista de Tenerife donde murió.
Y más o menos esta es la historia de cómo aquellos primitivos asentamientos aborígenes de los primeros tiempos, diseminados por el valle de Agaete, desde la costa hasta los Berrazales, y los hombres de una fortaleza a la orilla del mar, dan origen al actual pueblo de Agaete.



Agaete, años setenta del pasado siglo.

¿Y donde estaba o está esa  importante fortificación?.
Esa es la pregunta que los historiadores y arqueólogos no han resuelto de momento. 
No tenemos ningún dato científico y contundente de donde se encontraba la torre o fortaleza, pero sí muchos indicios. 
En el pueblo existen dos lugares con topónimo de "Casa fuerte" y "La torre", así mismo sobre el barranco del Puerto del Juncal, en la parte de Agaete hay un risco que le llaman "La Fortaleza". Podemos descartar el risco del barranco del Juncal, pudiendo ser perfectamente el origen del topónimo, por ser lugar de refugio y resistencia de los aborígenes en  algunas de las salidas de los castellanos, ya que en los alrededores había un importante asentamiento  indígena y túmulos funerarios.

El risco de "la fortaleza" en la actualidad, sobre el barranco del Puerto de Juncal. 

Pasó el gobernador a reconocer un lugar que decían El Gayete, a donde hasta entonces no había entrado cristiano ninguno; y entróles por fuerza de combate un gran risco que tenían y hubo entre ellos tal pelea que murieron muchos  canarios y salieron heridos algunos de los nuestros.(Jerónimo de Zurita 1562)

El nombre de "Casa Fuerte", dado a una finca con una construcción relativamente reciente, posiblemente sobre otras anteriores, sita en las proximidades del barranco de Agaete, desde la óptica militar para ser el primer asentamiento tiene en su contra; que la zona, como todo el centro del barranco de Agaete, en la época de la conquista era "tierra quemada", un mar de lava, que servía de cementerio a los aborígenes, por lo que hasta su desempedrado y relleno de tierras de las laderas, debió ser complicado transitar y menos con caballos, está algo alejada de la costa de desembarco y de la seguridad de tener los barcos a la vista para recibir avituallamientos, refuerzos o una salida o repliegue que los combatientes siempre tienen previsto. 
Era norma hacer las fortalezas cerca de las playas, para poder rechazar una posible llegada por mar de elementos hostiles.
En todo caso en las construcciones actuales de la "Casa Fuerte", se observa en lo que parece una torre, la utilización de abundante cantería de Galdar y canto blanco, cuyas canteras están en la zona denominada "cueva blanca", Troya, bastante alejada del lugar y su uso es muy posterior.


Lugar conocido como "Casa Fuerte".

La edificación conocida como "la Torre", lugar próximo al anterior, en la margen izquierda de la carretera de las Nieves, tiene los inconvenientes  de estar también lejos y fuera de la vista de donde fondeaban los navíos, dominada por las alturas por la parte posterior, bajo una ladera próxima, a ningún estratega, Vera y Lugo lo eran y de los mejores, curtidos en las batallas y construcción de fortalezas en la reconquista del reino de  Granada, se les ocurriría construirla en dicho lugar, donde el enemigo puede dominar las alturas colindantes. Es de significar que en la zona de Cataluña y Mallorca, se le llama "Torre", a segunda vivienda, chalet, casa de campo o playa, donde se suele pasar las vacaciones o los fines de semana, puede venir de ahí el topónimo. 


Lugar denominado "la Torre".


No se ha encontrado ningún documento o croquis que señale el lugar exacto donde se encontraba la histórica construcción, pero si tenemos muchos testimonios, indicios claros que apuntan en una determinada dirección.
En la transcripción documental del deslinde de Guayedra de 1512, se dice:

"E despues de lo susodicho en el dicho dia mes é año susodicho en presencia de mi dicho Escribano é de los testigos despues escritos que estando en termino de Aguaete en el lomo que sube dende un
camino que está ensima de risco alto que está junto frontero de la torre del dicho Pueblo de Aguaete estando presentes los dichos Michel é Salbador é Juan Benito amoxonadores é deslindadores puestos por el mismo Gobernador los cuales dijeron que so cargo de juraniento que el dicho Gobernador les había tomado que era la linde con mojones antiguos del Valle de Guajayeda en el termino redondo que Dn. Fernando Guadarteme é su yerno el dicho Miguel de Trexo tenia é poseia antiguamente que le fue dado desde el lomo que al presente estabamos é teniendo los pies que había nombre Antigafo.... amoxonadores pusieron é amoxonaron desde abajo en el canto del risco de la mar un moxón, é luego hacia arriba en otro lomillo, otro moxon é mas al encima.......". 


Es algo complicado interpretar esto, pero habla de que los "amojonadores"están en un lomo sobre el camino que está en frente de la torre de Agaete, a los pies del roque Antigafo. Puesto que el camino viejo a Las Nieves, comenzaba donde hoy se encuentra el restaurante "Dedo de Diós", y el deslinde es desde el mar, el documento apunta inequívocamente a que la Torre esta en las cercanías de la playa. 

El antiguo camino viejo a las Nieves, según el deslinde de Guayedra , comenzaba en el frontis de la Torre de Agaete, foto FEDAC finales siglo XIX.


Ademas existe una tradición oral  ademas de  escrita, que sitúan los restos de la fortaleza en los alrededores del "muelle viejo" y que se pierden  a finales del siglo XIX, tras la construcción del muelle y edificios aledaños. La primera nos la da D. Pedro Agustín del Castillo, en su libro publicado en 1739, "descripción Histórica y geográfica de las islas Canarias", pagina 203:



Detalle de fotografía de las Nieves de finales del siglo XIX, observese la construcción de dos pisos a la izquierda de la foto, ¿Se refiere del Castillo a esa?.

Dice Del Castillo; "mantienese, que los restos de la torre de Lugo, fue el primer cuerpo de la primitiva ermita de las Nieves, hoy sirve de granero o bodegas a unos familiares," está hablando sobre el año 1730. La familia del Castillo es propietaria hasta el siglo XX, que comienza la partición y venta, de todo los terrenos que van desde el cruce de la Aldea al mar, de las fincas situadas en los alrededores de la actual ermita de las Nieves, el almacén y vivienda que hoy conforman el actual restaurante "dedo de Dios", antes huertas y primer ingenio azucarero de Lugo. 
Doña Pura, viuda del Castillo, dona a la iglesia unos solares a mediados del siglo pasado, contiguos a la ermita de las Nieves, donde hoy en día se están realizando excavaciones arqueológicas, apareciendo restos de vasijas usadas en los ingenios azucareros, vestigios aborígenes y de los primeros asentamientos castellanos. No hay duda de que Pedro del Castillo está situando el antiguo fuerte en las Nieves, en las proximidades de la ermita. 


Ermita y excavaciones arqueológicas en sus alrededores.


Por otro lado la escritora de viajes inglesa Olivia Stone, en su libro "Tenerife y sus seis satélites" relata en el capitulo III, la visita que en el otoño de 1883, realiza a Agaete, hospedándose en la casa de la familia de D. Antonio de Armas, actual ayuntamiento. Describe el pueblo con todo lujo de detalles. En su visita a las Nieves, acompañado de D. Antonio de Armas y su hija va describiendo lo que va viendo, en las páginas 56 y 57 de la primera edición, versión inglesa dice: (mi agradecimiento a Laura Armas Montesdeoca, autora de la traducción del texto original ingles a castellano) 






 "Después del almuerzo D. Antonio y su hija nos lleva a dar un agradable paseo al mar. Cruzamos a la izquierda del valle, vamos por un buen camino al puerto, cuando nos acercábamos al mar vimos un inmenso campo negro de alrededor de media milla de largo. Esto a distancia parecía una erupción de lava, y así es, pero es también un cementerio Guanche, o para estar absolutamente acertado, un cementerio de antiguos canarios. Cuando nos acercamos también vinimos por detrás del refugio del acantilado al final del valle, y vimos a nuestra izquierda los restos del castillo de Alonso de Lugo, un edificio moderno - sólo 400 años - en comparación con el enterramiento de los canarios. Junto a ello hay un pequeño muelle, dando un buen lugar de anclaje para pequeños barcos. La fortaleza es muy pequeña, pero sin duda era suficiente para dar refugio a los 35 guerreros de Lugo. Los conflictos entre invasores y nativos fueron más notables por su feroz..." 



Esta fotografía datada más o menos el año de la visita de Olivia Stone, está hecha la primera fase del muelle, hasta la segunda planada 1877, y aun no se ha iniciado la ampliación de 1902, describe lo que Olivia Stone ve al llegar al final del valle.


Testimonio clave, que debe  su origen a las explicaciones que su acompañante,  el erudito D. Antonio de Armas le iba dando sobre lo que iban encontrando. Tenemos que lo que pudiera ser  la fortaleza se encontraba a la izquierda, tras girar el refugio del acantilado (el roque Antigafo) del camino a las Nieves, junto al pequeño muelle.

El escritor y viajero ingles George Glas, en su obra, "The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands", escrita en 1764, dice:
"Gaete, o Agaete, en el noroeste de la isla, es un puerto con una fortaleza para su defensa. Sólo lo frecuentan barcos que transportan provisiones, etc., de aquí a Santa Cruz de Tenerife. La zona en los alrededores tiene bastante agua y abundante frutales, desde Agaete hay un camino a Las Palmas."

Por tanto tenemos, no solo la tradición oral, los escritos de los visitantes, historiadores y la lógica militar, sino los testimonios de los propios conquistadores que la sitúan próxima a la orilla del mar, recordemos que en tiempos de asedio y hambre comían burgaos y lapas, cerca del actual "muelle viejo".

La descripción más amplia que se conoce de la torre de Agaete nos la da el médico e historiador teldense Tomas Marín de Cubas, en su libro "Historia de las siete islas Canarias",  del siglo XVII :


"....es cuadrada de a 25 pasos quadra, por de fuera tiene muchos paredones, y casillas llenas de huesos de gentiles; es toda de piedra sola igualmente puestas las piedras que parecen de una sola, tal es su igualdad, y ajuste sin / mezcla de barro ni tierra de grueso de dos varas o siete palmos muí largos, de ella al mar se sigue un paredón con saeteras a modo de muralla la puerta angosta a la parte del sur en ella se fabricó el fuerte subiéndola de tapias, y maderos tablas de palma, y en dos meses se acabo . Puso en ella Pedro de Vera veinte hombres, y por alcaide a el capitán Alonso Fernarzdez de Lugo dejandole la orden mas conveniente dio la vuelta a el Real de Las Palmas."


Otra vez nos habla de un paredón al mar con saeteras, por lo que no debe de estar muy lejos de este, se puede interpretar que el paredón que parte de la fortaleza al mar, con saeteras, es con vista a su defensa de ataques desde el mar, no olvidemos que los portugueses están al acecho y meses antes habían intentado desembarcar en Agaete.(Abreu y Galindo, Historia de la conquista de las siete islas de Canarias, capitulo XI)

La traducción de Cairasco de Figueroa de la Gierusalemme liberata de Torcuato Tasso, que permaneció inédita hasta que el profesor Alejandro Cioranescu la presentó en 1967 bajo el título, "Jerusalén libertada", que hoy se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid. Se nombra al final de la octava 61 del Canto XV (que es un largo excurso sobre Canarias que insertó Cairasco en la obra del italiano). Dice así la octava, donde de nuevo se hace referencia a la torre de Agaete:



Una alta torre en sitio acomodado,

al occidente de Canaria veo,

obra del generoso Adelantado

que a los ilustres Lugo da trofeo.

No lejos de ella, junto al mar, fundado

se verá el soberano mausoleo

de aquellos caballeros militares,

que el nombre han de ilustrar de Palomares.


 (Antonio Henríquez Jiménez , Vegueta: Anuario de la Facultad de Geografía e Historia, ISSN 1133-598X, nº 14/2014, págs. 289-302)

Documentos encontrados en archivos de la Cancillería de Granada, pleitos relativos al ingenio azucarero de Agaete de la época y las recientes excavaciones en las proximidades del restaurante "dedo de Dios", aportan nuevos testimonios, indicios y datos, que demuestran que "el pequeño primer ingenio azucarero se construyó cerca del mar, al lado de la primera fortaleza que habían construido, a la derecha de un arroyo mirando desde el mar."
Por lo que hoy es la actual carretera de las Nieves, corría un barranco o arroyo según los planos ingleses de principios del siglo XIX, que desembocaba en el mar, en las proximidades de la ermita de Las Nieves, siendo el camino real a la playa por la parte de arriba del actual parque de la "Palmita", hasta principios del siglo XX que se hace la actual carretera sobre el lecho de aquel antiguo arroyo.
En este mapa de la marina inglesa de 1834, podemos ver los dos ramales en que se dividía el actual barranco, a la izquierda el arroyo que transcurre por la actual carretera de las Nieves y que desemboca donde se encuentra el actual muelle viejo.

En las excavaciones que se llevaron a cabo  hace unos años para colocar los depósitos subterráneos de recogida de basura, que se encuentran  en las proximidades del restaurante "dedo de Dios", aparecieron varios moldes de cerámica de los utilizados para hacer las balas de azúcar, prueba de que el primer ingenio azucarero, se encontraba en las proximidades de la actual ermita de las Nieves.



Vasijas para hacer las piedras o balas de azúcar,  foto tal como aparecieron en las proximidades del restaurante "Dedo de Dios".

Aunque la última palabra la tendrán que tener los arqueólogos o la aparición de documentos en algún archivo perdido, que nos confirme el lugar donde estaba, a la vista de los datos expuestos, se puede establecer una hipótesis bastante verosímil sobre la posible ubicación de la primitiva fortaleza:
La pequeña torre o fuerte debió estar a cubierto de cualquier sorpresa ya que pasó mucho tiempo sitiada y aguantaron. Se encontraba muy cerca de la orilla del mar, resistieron el asedio según los propios testimonios de la época, comiendo "lapas y bulgaos", a la vez debería servir de defensa de los desembarcos y embarques de botines y provisiones para los barcos y las tropas. A finales del siglo XIX, durante la visita de Olivia Stone, aún estaban  sus restos a la vista, cerca del muelle viejo y de la actual ermita de las Nieves, según el escritor George Glas, la fortaleza servia para defender el puerto natural.
Por lo que siguiendo el principio de  la navaja de Ockham, método según el cual, la explicación más sencilla suele ser la más probable, repito como hipótesis, podemos situar la fortaleza del Capitán Alonso Fernández de Lugo, en un circulo muy cercano al mar, que incluye el actual restaurante "Dedo de Dios" y los alrededores de la ermita, pudiendo ser la edificación que relata Olivia Stone,  la esquina que da al muelle del restaurante "Dedo de Dios" o la actual oficina de turismo, su  trasera o la antigua edificación que había enfrente ya desaparecida y que se muestra en la foto de la época, anteriormente expuesta. Si damos como valida la descripción que hace Olivia Stone, "a la izquierda despues de doblar el acantilado", llegando a las Nieves, junto con otro testimonios que lo sitúan junto al muelle, hay muchas probabilidades que se encontrara en el solar que ocupa el actual restaurante "Dedo de Dios".



Excavaciones de los alrededores de la ermita, se observan restos de  construcciones antiguas.


Era una practica antigua usar las construcciones en ruinas como cantera de las nuevas edificaciones y probablemente eso se hizo con los restos de la Torre de Agaete.
Tendrán que ser los arqueólogos los que tengan la última palabra. Esperemos que algún día nos den una sorpresa como el reciente hallazgo de uno de los primeros ingenios azucareros del siglo XVI, en las Candelarias.


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