jueves, 19 de octubre de 2017

HISTORIA DE LA BARRIADA DE PESCADORES DE LAS NIEVES, AGAETE.

Las Nieves, diario la Falange, 22 de junio de 1951.

En 1946, el joven Gobernador Civil franquista de la provincia, José María Olazábal Zaldumbide, (1915-1946) visitó la villa, quedando impresionado por las condiciones de vida infrahumana de los pescadores del puerto de Las Nieves, los cuales vivían "peor que las fieras", llegando a decir el Gobernador; "y que incluso se pase por la vergüenza de que las fieras se sonroje de ellos". Las infraviviendas estaban situadas a la orilla del mar, en el espacio que en la actualidad ocupan las terrazas de los restaurantes de la avenida, consistían en chozas de piedra seca, con techos de caña y barro, la cocina eran dos piedras en el exterior, donde se cocinaba con leña, las necesidades se hacían en un cacharro que después se arrojaba al mar. Cuando el mar embravecía, el agua entraba dentro de las vivienda y había que salir corriendo, en algunas convivían hasta diez o doce personas en una sola estancia.  


Infraviviendas de los pescadores del Puerto de Las Nieves, diario la Falange 22 de junio de 1951.

El Gobernador Olazabal comenzó las gestiones con el ayuntamiento para buscar la manera de dotar de viviendas dignas a los pescadores. El ayuntamiento dona un solar situado en el "Camino de los Molinos", próximo a la orilla del mar, un campo de lava petrificado lleno de numerosos túmulos funerario de los aborígenes canarios. Olazabal ordena al arquitecto del organismo franquista encargado de las obras públicas, "la obra social de la Falange", D. Fermín Suárez Valido, el desarrollo del proyecto de treinta viviendas "dignas de un país medianamente civilizado".
En abril de 1946, se presenta el proyecto, consta de 30 viviendas para pescadores, en tres manzanas de diez vivienda de 122 metros cuadrados cada una, teniendo cada casa tres habitaciones, un cuarto para aperos de la pesca, cocina comedor, aseo con wáter, lavabo y ducha, porche de acceso y patio, todo un lujo para la época.

Planos originales de una manzana de la barriada (Archivo municipal)

Los materiales, dado las penurias económicas del régimen son los de la zona, no se utiliza hierro ni cemento por el elevado coste, se utiliza hormigón de cal y arena, madera de la tierra para los techos y carpintería,  tejas, piedra de la orilla del mar y proximidades.
Presupuestándose todo en 597.676 pesetas con 73 céntimos, cada vivienda sale por 19.922,56 pesetas. Olazabal fallece tempranamente a los 31 años de edad el 15 de diciembre de 1946, cogiendo el relevo el Gobernador Civil, José García Hernández, que sigue con el proyecto, consiguiendo que la "Obra social de la Falange" lo financiara, poniéndose en marcha las obras, siendo adjudicadas a Don Basilio Ramírez García, contratista de la ciudad de Santa María de Guía, que había sido alcalde franquista durante la guerra civil, padre de la profesora Doña Carmelina Ramírez, esposa del que fuera enfermero de la villa durante muchos años, "D. José el practicante", todos ya fallecidos. 
Las obras comienza en 1948, parándose en varios momentos por las dificultades presupuestarias, teniendo que poner en varias ocasiones el propio contratista dinero de su bolsillo para finalizarlas.
Al final el coste de las obras se duplicó, pasando del medio millón presupuestado a más de un millón de pesetas, echándole la  Falange la culpa al contratista, que terminó arruinado por culpa de la obra, teniendo que vender varias casas de su propiedad para pagar las deudas.
"La Falange no apoya los abusos ni los excesos, ni las traiciones, ni la inmoralidad y el fraude; la Falange no puede válidamente hacerse responsable de las actitudes personales de quienes, en río revuelto de todas las situaciones, aprovechan Ilícitamente en su favor y para su medro lo que es patrimonio de la comunidad nacional." (discurso del Gobernador Civil en la inauguración de la barriada).
A finales de 1950, son adjudicadas las casas a los pescadores, si bien la mayoría no las habitan por carecer de agua ya que la única fuente de donde se suministraba el pueblo estaba lejos, en "los Chorros". 
Listado de pescadores adjudicatarios de viviendas en Las Nieves. (archivo municipal)

El jueves 21 de junio de 1951, subsanado el abastecimiento de aguas con una fuente instalada en la entrada a la barriada, donde habían colocado a un vigilante que cobraba una peseta por "cacharro" llenado, se procedió a la inauguración y entrega de títulos oficiales de propiedad.
La fuente que se colocó a la entrada de la barriada (diario la Falange de 22-06-1951).


Para tal fin se personaron en la villa toda la plana mayor del "Movimiento", Gobernador Civil, secretarios, jefes y sub jefes, etc., en Las Nieves les esperaba el Alcalde D. José Armas Bermúdez (Pepito Armas), la corporación al completo, el cura párroco D. Manuel Alonso Lujan, que procedió a la correspondiente bendición casa por casa, los niños de las escuelas y todo el pueblo que había bajado al puerto,  y como no, la banda  municipal de música, que recibió a las autoridades al son del himno nacional y terminó el acto interpretando el "Cara al Sol", con todos los presentes brazo alzado.


Imágenes del acto en la prensa de la época (La Falange)

Las vivienda fueron entregadas teniendo la obligación los adjudicatarios de pagar durante los primeros veinte años 30 pesetas mensuales y los segundos 60 pesetas, a los cuarenta años las viviendas pasaron a ser propiedad de los adjudicatarios.
Mientras se procedía a la entrega de las llaves, en la lejanía sonaban las explosiones de las voladuras de las antiguas chabolas. En dicha barriada llegaron a estar empadronados 150  personas, lo que hacia una media de cinco por vivienda.

Galería fotográfica:





martes, 26 de septiembre de 2017

HISTORIAS DE AGAETE, JUEGOS DE ANTES Y DE AHORA

El patio de nuestra infancia, Colegio José Sánchez de Agaete.

Adelanto de un trabajo más amplio que está realizando TOMÁS ARMAS ARMAS.

El objetivo principal de la recopilación de estos juegos es que las niñas y los niños vuelvan a tomar las calles. Y que las madres y los padres revivan aquellos que practicaron de pequeños, con sus hijos e hijas.

Rimas, canciones o juegos para darla.
Tin Marín.
“Tin Marín, 
de dos pingüé, 
títere mate, 
títere fue, 
a la plaza de Teror, 
número cuarenta y dos”.

Un don, dín.
“Un don, dín de la poli, poli, tana; 
un camión que pasaba por España; 
niña ven aquí, no quiere venir; 
chocolates y bombones para ti”.

En un café.
“En un café se rifa un gato, 
siempre sale el número cuatro, 
uno, dos, tres y cuatro”.

Seven ap, seven up.
“Seven ap, seven up, 
cuántos años tienes tú”.

Dirá cuántos tiene y se seguirá contando hasta la edad de la niña. Por ejemplo, si tuviera 10, se seguirá contando hasta llegar a ese número ). Se librará el niño en el que se diga el 10. Se puede decidir entre todo el grupo que la primera que sale se la queda, o se van librando de uno en una, hasta que queda uno sólo y, entonces, se la quedará.
Una, dona.
Una dona,
tena catona,
quina, quinete.
Estaba la reina,
en su gabinete.
Vino Gil, apagó el candil,
candil, candilón,
cuenta las veinte,
que las veinte son.
1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 
9, 10,11,12, 13, 14, 
15, 16, 17, 18, 19 y 20.


En la casa de Pinocho.
En la casa de Pinocho
todos cuentan hasta ocho.
Uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete y ocho.

Pito, pito, gorgorito.
Pito pito gorgorito,
¿ a dónde vas tú tan bonito ?
A la era verdadera,
pin, pan, pun, fuera.

Los dedos.
Se colocan los jugadores en hilera, con una mano en la espalda. Cuando uno avisa, sacan todos las manos con el número de dedos extendidos que quieran. Se suma el total de dedos y luego se empieza a contar por la primera de la fila hasta que llegue a dicho número. Se la quedará o se librará la persona que coincida con el número de la suma.
Acertar la piedra.
Se coge una piedra pequeña u otro objeto, se colocan las manos detrás de la espalda y la piedra en una de ellas. Se muestran al compañero con los puños cerrados, boca abajo y las manos cruzadas. Éste tiene que tocar la mano dónde está la piedra. Si acierta, elige o quedará libre, si no, le toca a otra y los que pierden vuelven a repetir hasta que quede uno sólo.

Capitán de uno, capitán de dos.
A la hora de formar equipos, se eligen dos capitanes, que van nombrando a los componentes de su equipo, una vez cada uno.
Cara o cruz.
Se juega por parejas. Se tira una moneda al aire y cada uno debe elegir entre cara o cruz. Gana quien acierte. Se continuará con las demás parejas.
Los palitos rotos.
Se utilizan tantos palitos pequeños, parecidos a los de fósforos, como participantes intervengan. Se cortarán de diferentes tamaños y se colocarán en los dedos de una mano, al mismo nivel, de manera que los demás sólo vean la parte superior. Irán eligiendo de una en uno y se la quedará quien elija el trozo más pequeño.
Tirar a la raya.
Se suele utilizar para jugar al boliche, a la tángana o a otros juegos para los que se elija. Se dibuja una raya en el suelo, y desde un lugar que puede estar a varios metros, se tira un boliche o piedra para comprobar quién ha quedado situado más cerca de la raya. Éste será el orden de actuación o salida del juego.
1.- A payoyo o el escondite.
Se juega en una zona o terreno delimitado, donde existan lugares para esconderse. Se la queda un niño que se coloca de espaldas en el “puesto”. Empieza a contar en voz alta, de uno en uno hasta el 20 o de 10 en 10 hasta el 100, y al terminar dice: “El que no se ha escondido tiempo ha tenido, ya voy”. En el juego de “A payoyo”, una niña gritaba esa palabra desde su escondite y comenzaba la búsqueda. Cuando localizaba a alguien, gritaba “virgo Pepito” o su nombre e iba corriendo hasta el puesto y decía “puesto Pepito” y éste se quedaba sin jugar hasta encontrar al resto; pero si Pepito llegaba antes al puesto, vuelven a esconderse todos de nuevo y se la vuelve a quedar el mismo. Si son todos divisados por el que se la queda, en el siguiente juego le toca quedársela a la primera que fue cogida.
2.- Un, dos, tres, caravana es.
Se juega en un terreno alargado, de unos 40 o 50 metros aproximadamente, dependiendo de la edad de los participantes. Se la queda una niña que se coloca, de espaldas, en un extremo del terreno, el puesto, preferentemente apoyada en una pared. Los demás están situados en el otro extremo, en hilera. La que se la queda, dando la espalda a los compañeros, grita “ Un, dos, tres; caravana es ” o “ Pompa una, pompa dos, pompa tres; caravana es ” y luego se gira. Mientras aquella está de espaldas, los demás van avanzando hasta que la que se la queda se da la vuelta. Todos deben quedarse completamente inmóviles, ya que si la que se la queda ve que alguien se mueve, debe indicarle que tiene que volver al lugar de salida. Quien llegue al puesto en primer lugar, se la queda y se vuelve a jugar.
3.- Las cuatro esquinas o el cedacito.
Se juega entre cinco niños y niñas, donde existan, se pudieran marcar o situar cuatro esquinas o puntos, que eran ocupados por cuatro de ellos, mientras que el que se la queda se coloca en el centro del cuadrado. El juego consiste en intercambiarse las esquinas, procurando que la niña que ocupa el centro no llegue antes a una de las libres. Si lo logra, el niño desplazado de su esquina pasa a ocupar el centro. Para decidir quién empieza en el centro se colocan los cinco en coro, cogidos de las manos y comienzan a girar mientras cantan la canción: "Cedacito, cedazón, cada uno a su rincón ". Cuando la terminan, corren todos a ocupar una esquina y quien queda fuera se coloca en el centro.
4.- A calambre, libertad o la manguera.
Se juega en un terreno amplio, como una plaza. Se la quedan dos o tres niñas o niños, según el número de participantes. Éstos deben intentar coger a los demás, y al hacerlo dicen “calambre” o “calimbre”, colocándose la primera que es cogida con la mano en el puesto y el resto, dándose las manos, en hilera, formando una manguera. Los que no han sido cogidos pueden librar a los de la manguera tocando a la que está en el extremo de la misma y diciendo “libertad”. Entonces, quedan todos libres y se empieza a jugar de nuevo. Si son cogidos todos, se rifa para ver quienes se la quedan y se juega otra vez. Mientras unos se dedican a coger a los del otro bando, otro debe quedarse cerca del puesto para que no puedan librar a los de la manguera.
5.- La bandera.
Se juega en un terreno amplio, como una plaza. Se forman dos equipos con el mismo número de participantes. Cada equipo se coloca delante de una de las dos columnas que, supuestamente, están en uno de los extremos de la plaza y se toma como referencia de salida y llegada un objeto o cono situado en el suelo a unos 10 metros de la salida y en medio de las dos columnas. Comienza saliendo un miembro de uno de los dos equipos. Podía detenerse en el cono, para “engañar”. Cuando lo traspasa, tiene que correr a toda velocidad hasta tocar la columna que tiene enfrente en el extremo contrario e intentar volver a su terreno o campo, por el lado donde se encuentra su equipo, pero los del equipo contrario procuran cogerlo lo más alejado posible de la salida y allí tiene que quedarse quieto. Luego, un miembro del equipo contrario repite la misma operación, hasta que salen todos los corredores de los dos equipos. Cuando salga el segundo participante de un equipo, debe correr a tocar la columna y, después, a librar a su compañera o compañeras, si hay más de uno, que habían sido cogidas en la ronda anterior, para intentar entrar los dos por el lado de su equipo. Al final, gana el equipo que logra coger a todos los del contrario o el que consiguiera que todos los del suyo se metan de nuevo en su campo, después de haber salido.
6.- A buscar.
Se puede considerar una variante del escondite. Se forman dos equipos, de 6, 8 o 10 jugadores aproximadamente y se delimita una zona que puede ser una manzana o varias calles. Se rifa para decidir a qué equipo le toca esconderse primero. El juego consiste en que uno de los dos equipos se esconde en cualquier lugar de la zona delimitada, pero que no sea en interiores de casas, establecimientos, etc.; es decir, que puede ser detrás de coches, o de árboles, o de muros, etc. Cuando pase un tiempo determinado ( 2 o 3 minutos ), los componentes del otro equipo salen a buscar a todos los que se escondieron y el juego finalizará cuando sean todos encontrados. En ese caso, se cambian los papeles.
7.- A mi niña .
Consiste en lanzar una pelota pequeña, con las manos, contra una pared y volver a cogerla, cantando lo siguiente. Si se cae la pelota al suelo, comienza otro participante.
“ A mi niña,
sin mover ( sin moverse ), 
sin hablar ( callados ),
con la mano blanca ( una mano ),
con la encarnada, ( la otra ),
atrás y alante ( palmadas delante y detrás del cuerpo ),
con la media vuelta ( coger la pelota de lado ), 
la caracolilla ( cogerla después de dar una vuelta entera ), 
y al estudiante ” . ( Cogerla con las manos por detrás y en medio de las piernas ).

- A mi una ( 1 ).
Es una variante del anterior.
“ A mi una, ( tirar la pelota a la pared )
sin hablar, ( en silencio )
sin reir, ( no reirse )
sin mover, ( no moverse )
a una mano, ( lanzar con una mano )
a la otra mano, ( con la otra )
a un pie, ( apoyado en un pie )
al otro pie, ( en el otro )
mi pepetén, ( dar palmadas )
atrás y alante, ( palmadas detrás y delante )
caracolillos, ( girar las dos manos )
los estudiantes, ( brazos cruzados en el pecho )
la capa del rey, ( tocar muslos )
la copa comandante ”. ( Cruzar brazos y tocar muslos ).

- A mi una ( 2 ).
Se trata de una variante del anterior.
"A mi una ( lanzar una pelota a la pared ),
mi cintura ( manos a la cintura ).
A mi dos,
mi reloj ( tocar muñeca ).
A mi tres,
mi cascabel ( mover los dedos de una mano en el pecho).
A mi cuatro,
mi zapato ( tocar uno ).
A mi cinco,
pego un brinco. ( saltar )
A mi seis,
la capa del rey ( cruzar manos en los hombros ).
A mi siete, 
mi chupete ( dedo gordo en la boca ).
A mi ocho,
mi bizcocho ( comer con los dedos de una mano juntos ).
A mi nueve,
duerme el nene ( con las dos manos en la cara ).
A mi diez,
agua, azúcar y miel.
Agua ( tirar a la pared y coger ),
azúcar ( botarla una vez al suelo )
y miel ”. ( Tirar a la pared, dejarla botar y cogerla ).

- Una p’arriba, una p’abajo.
Puede considerarse una variante del anterior.
Se juega con una pelota lanzándola con las manos a la pared y al suelo. Se realiza primero con una mano, luego con la otra, apoyado en un pie, luego en el otro. Después sin mover, no se pueden mover los pies del sitio donde comienzas. Cuando hay que dar la media vuelta hay que cruzar rápidamente las manos en los hombros y dar una palmada en los muslos con ambas manos. Por último, sin hablar. Se repite todo, pero sin decir nada y al final de cada estrofa, tocarse la boca con la mano. Se canta lo siguiente.
“ Una p’arriba ( se tira a la pared y se coge ),
una p’abajo ( se tira al suelo y se coge ),
la media vuelta ( a la pared, se da media vuelta y se coge ),
con mis dos pelotazos ” . ( Al suelo dos veces y se coge ).

- Me lavo.
Puede considerarse una variante del anterior.
Se juega con una pelota pequeña lanzándola a la pared y recogiéndola. Primero se ejecuta con las dos manos. Luego con una, con la otra, apoyados en un pie, en el otro. Perderá quien se le caiga la pelota o apoye el otro pie en el suelo cuando esté manteniéndose en uno.
“ Me lavo, ( tirar la pelota, pasarse las manos por la cara ),
me peino, ( hacer el gesto de peinarse con una mano ),
me visto, ( manos de los hombros hacia abajo ),
voy al jardín, ( gesto de caminar, moviendo los pies ),
cojo una flor, ( gesto con una mano ),
me la pongo aquí ”. ( Llevar una mano a un lado del pecho ).

8.- La soga corrida.
Se colocan muchos jugadores ( generalmente más de 5 ), en fila, al lado de una de las que dan. Van entrando de uno en uno, saltando dentro las veces que se haya determinado ( 1, 2, 3, 4, 5, 6. ), sin perder el paso. Las canciones se van repitiendo. Si pierde alguien, pasa a darla y se empieza de nuevo.
- Saltar una vez o a la una.
“ El rey, 
la reina, 
la moza 
y la chismosa, 
quién será 
la más patosa 
que pagará ”.

- Saltar dos veces o a las dos.
“ Una y dos, 
deprisa y mejor, 
que siga la rueda, 
con pan y canela, 
toma los panes, 
vete a la escuela, 
no quiero ir, 
porque el maestro me pena; 
tienes razón, 
no te sabes la lección, 
ni la i ni la o ”.

- Saltar tres veces o a las tres.
“ Una, dos y tres, 
pluma, tintero y papel, 
para escribir una carta, 
a mi querido Miguel; 
dentro de la carta decía, 
dale recuerdo a tu tía, 
que está comiendo judías, 
en un barril de lejía ”.

- Saltar cuatro veces o a las cuatro.
“Una, dos, tres y cuatro, 
Margarita tiene un gato, 
las orejas son de trapo, 
y los ojos de cristal, 
y le da de merendar, 
pan, salchicha,
salchicha y pan”.

- Saltar cinco veces o a las cinco.
“ Patiné, patiné, patinaba una niña en París,
resbaló, resbaló y a la acera de enfrente cayó.
Y de pre, y de pre, y de premio le vamos a dar,
un vesti, un vesti, un vestido para patinar ”.

- Saltar seis veces o a las seis.
“ Una, dos, tres, cuatro, cinco y seis; 
en el portal de Belén están la mula y el buey; 
aunque la mona se vista de seda, mona se queda ”.
( Seguir repitiendo ).

( Esta publicación se trata de un adelanto de la obra original o completa ).

jueves, 21 de septiembre de 2017

EL MURO DE TREJO, AGAETE 1512.


Restos del muro del siglo XVI, en la actualidad.
Sobre los roque "Bermejo", se encuentra el "espolón de la abejera", partiendo de este, en dirección a Tamadaba, existen los restos de un antiguo muro construido a principios del siglo XVI, esta es su historia.
Miguel de Trejo (o Trexo) y Carvajal fue uno de los oficiales de la conquista, de origen extremeño, casó con la hija y heredera de Fernando Guanarteme (Tenesor Semidan), la princesa Guayarmina, a la muerte de éste, quedó dueño del valle de Guayedra. No tuvo mejor idea que mandar a poner un muro para limitar sus posesiones, por estar aislado aún se conservan partes de ese muro del siglo XVI,que aún están en pie, se pueden visitar si se carece de vértigo, patrimonio de notable importancia de Agaete que debemos proteger.


"Tenesor Semidán" es hijo del Guanarteme Artemi Semidán y hermano de Bentaguaire. Nace aproximadamente en 1.420 en la isla de Tamarán (Gran Canaria), era Guanarteme de Agaldar ("rey") a la llegada de los castellanos. Luchó de forma valiente contra los conquistadores, asumió su superioridad material, se rindió, contribuyó a pacificación, la colonización y a la implantación de la nueva fe con su esfuerzo diplomático y militar.
Aprovechando su primera visita a España, el 30 de Mayo de 1.481 firma con Fernando el Católico, en Calatayud (capital de Aragón), la Carta de Calatayud.
El pacto consistía en la incorporación de Canarias a los reinos cristianos, así como a la Corona de España a cambio del respeto a las estructuras políticas y sociales, a las costumbres culturales y a la libertad de los aborígenes. La tierra deja de ser un bien del Estado para pasar a manos privadas. Los mandos de los conquistadores destinados en Canarias obtienen tierras, así como los diferentes menceyes (reyes tribales) que quedan como responsables políticos. Ese mismo día, festividad de San Fernando, se bautizó en las Cortes Generales de Aragón, siendo apadrinado por los Reyes Católicos, desde entonces fue conocido como Fernando de Guanarteme. Traidor para unos, estadista para otros.
Se casó con Abenehara. Dejó como descendencia a las infantas Catalina Hernández y Margarita Fernández ( Princesa Guayarmina ) que se casó con el militar Miguel de Trexo Carvajal el cual figura en el “Deslinde de Guayedra”.
Murió en Tenerife (1.496), aunque sus descendientes conservan hacienda y títulos.
Los Reyes Católicos le cedieron “La Data de Guayedra” por sus acciones a favor de la Corona.
"… Yo Lope de Sossa Gobernador é Justicia mayor de esta Isla de la Grant Canare por la Reyna nuestra Señora fago
saber a voz… que ante mi pareció Miguel de Trexo vecino de esta Isla é presentó una carta de reformación por la cual parece que el Gobernador Pedro de Vera fue dado á Fernando de Agáldar Guanarteme que fue de esta Ysla, el Valle de Guajayeda (Guayayeda) con su termino redondo é asimismo parece… que fueron señalados ciertos limites por moxones... Iten encima de estos mojones, ensima de una peña gorda pusieron otro moxon junto donde estan lentisco nacido, y arriba de este dicho moxón grande de piedras antiguo, é junto de el están caserones antiguos de Canarios, é está ansimismo una cueva grande dentro del dicho termino e moxones.....
[ Deslinde de Guayedra, 11 de Octubre de 1.512 ]" 

El muro en la actualidad.

viernes, 25 de agosto de 2017

AGAETE 4 DE JUNIO DE 1957, UNO DE LOS HALLAZGOS MÁS IMPORTANTE DE LA ARQUEOLOGÍA DE CANARIAS.

El párroco D, Manuel Alonso Lujan, el comisario de excavaciones arqueológicas D.  Sebastián. Jiménez, el alcalde de Agaete, D. Pedro Esparza y niños de la villa, dentro del túmulo donde se encontró el sarcófago aborigen, Junio de 1957. (Historias y personajes de Agaete, Rafa Medina)


Empezaba a caer la tarde de aquel caluroso martes día 4 de junio de 1957, la cuadrilla bajo la dirección de Antonio Mendoza Medina, realizaba trabajos de allanamiento en los terreno que en la actualidad ocupa en estanque conocido por "mareta de los García", frente al hotel "Puerto de Las Nieves", propiedad de los hermanos Juan y Francisco García Martín, antiguamente dentro de la hacienda denominada "Casa Fuerte de Agaete". 
El Maipéz de abajo antes de  ser desbaratados los túmulos para ganar terrenos con destino a la construcción y agricultura. (FEDAC años treinta del siglo XX)

El lugar conocido como Maipéz de abajo, es un terreno compuesto de escorias volcánicas cercano a la playa, donde los antiguos canarios que habitaban las laderas del  valle de Agaete enterraban sus muertos. Según las crónicas y los testigos que aun viven, habían cientos de túmulos funerarios, que fueron desapareciendo a medida que el crecimiento de las explotaciones agrícolas y las necesidades urbanísticas del Puerto de Las Nieves necesitaban los terrenos.
Los túmulos eran construcciones troncocónicas, donde en su interior se hacia una oquedad o cripta, con la misma roca volcánica o cascajo, para depositar el cadáver, los había de hasta dos metros de altura y hasta seis metros de diámetro.
Aquella tarde de junio de 1957, la casualidad hizo que mientras los obreros desbarataban los antiguos túmulos funerarios de los aborígenes canarios, algunos con más de mil años de antigüedad, pues no había conciencia sobre el valor histórico de los mismos, con el fin de convertir la necrópolis en terrenos de cultivo de plataneras y construir un gigantesco estanque de 5.700 m2, un trabajador observó que debajo de los cascajos se veía lo que parecía un tablado de vigas de madera, lo puso en conocimiento del encargado Antonio Mendoza, este una vez procedió a quitar las piedras, observando que debajo de los gruesos tablones había lo que parecía un tronco de madera en forma de ataúd, nada parecido a las decenas de túmulos que con anterioridad habían destruido para explanar el terreno. Llevados por la curiosidad y el carácter "goleor" de los culetos, o tal vez esperando encontrar un tesoro que los sacaran de la miseria imperante, procedieron a destapar el sarcófago, observando en el interior restos óseos de un cuerpo humano. Sorprendidos por el hallazgo, tras discutir que hacer, decidieron parar los trabajos y ponerlo en conocimiento del alcalde, Don Pedro Esparza Martín.
Recreación de como fue encontrado el túmulo del sarcófago

El alcalde sabedor de la importancia del hallazgo, rápidamente lo pone en conocimiento del Director provincial de excavaciones arqueológicas, D. Sebastián Jiménez Sánchez, conocedor de la zona en la que ya había excavado anteriormente, Jiménez Sánchez a la mayor brevedad se personó en Agaete, procediendo a hacerse cargo del sarcófago y demás restos encontrados que fueron trasladados al museo canario de Las Palmas para su estudio y exposición.
Mientras estuvieron los restos en el lugar, todo el pueblo peregrinó "pa´ abajo a goler" como decimos los agaetenses, empezando por el párroco D. Manuel Alonso Lujan que se inmortalizó en la fotografía del encabezamiento dentro del túmulo, las primeras en llegar fueron las muchachas de los cercanos almacenes de empaquetado de Don Antonio Rodríguez en la "Fontesanta" y de los Manrique en Las Nieves.

El enterramiento tenía forma circular troncocónica, el sarcófago descasaba en una cista o nicho de piedras de forma rectangular, cubierto por dieciséis vigas de madera que hacían la función de techo y sobre éstas, rocas volcánicas o cascajos conformaban el túmulo. La cista o cajón funerario  es de 2,54 metros de longitud, con anchos de 84 y 78 centímetros en la cabecera y pié respectivamente, presentando un alto de 86 centímetros. El sarcófago de estructura abarquillada recuerda a la de una piragua. Las dimensiones son; largo interior dos metros, anchos interiores de 39 a 42 centímetros. La longitud externa es de 2 ,39 metros, con un alto de 43 centímetros. La cabecera u orientación del féretro era al norte. Es curioso el cierre del ataúd, lo forma una tabla de unos cuatro a cinco centímetros de grosor que encajona en unos rebordes. Su cierre lo hace por la cabecera con dos punzones o clavijas de tea o madera de pino, de 12 a 14 ctms. de longitud, uno a cada lado, en tanto que por el pie del féretro queda fijada aquélla con dos punzones horizontales.
"En el interior del mismo aparecieron restos humanos de un solo individuo, pero muy deteriorados. Del cráneo se conserva una buena parte de la bóveda con el frontal muy pequeño y arcos superciliares, la mandíbula inferior presenta reabsorción alveolar en los molares del lado izquierdo. Conservaba dos dientes. Los demás huesos aparecen mutilados o deshechos. Ningún otro material de ajuar funerario fue encontrado dentro, sólo cenizas y areniscas."

La empalizada o techo horizontal que cubría el cajón pétreo funerario la componían dieciséis vigas redondeadas, de unos 2 a 2,25 metros de largo, correspondientes a ramas de pino canario. Aunque la madera de este árbol de la flora autóctona es duradera, buena parte de estas vigas y aún del mismo féretro aparecen como bizcochadas. Las más sanas, al hacer en ellas una incisión, aún conservaban el clásico olor  de la tea.
El monumento tumular troncocónico, erigido con cascajos de lava,
alcanzó una altura de 1,50 metros, en tanto que su ancho máximo pudo alcanzar los 2,75 metros.
A juzgar por la importancia del féretro debió pertenecer a un elevado personaje político, de rango social, suprema Jerarquía religiosa o a mujer de marcada Influencia y veneración. Este tipo de féretro se considera como excepcional, pues aparte de estar completísimo, hasta el momento no se ha descubierto otro igual.
Ante la técnica constructiva de este extraño féretro y teniendo en cuenta que los aborígenes canarios carecían de especiales herramientas, sólo tahonas y hachas de mano, toscamente labradas en piedra, no conocían los metales, surge la apreciación de si ellos construían sus ataúdes y mortajas con anticipación al hecho del óbito o si por el contrario su construcción la hacían los familiares después de ocurrido el fallecimiento y de obtenida la momificación.
En algunas de las vigas de tea se apreciaron abundantes huellas de carbonización.

La antigüedad efectiva o aproximada de las maderas se dataron a través de la técnica del Carbono 14, en los Laboratorios del Seminario de Historia Primitiva del Hombre de la Universidad de Madrid, en el siglo VIII después de Cristo. Modernas dataciones lo sitúan entorno al siglo XI, más de mil años de antigüedad de éste  o ésta agaetense que al parecer debió de ser ilustre.
El valioso material  fue trasladado y se encuentra expuesto en la actualidad en el Museo Canario  de Las Palmas. 

Este acontecimiento  fue uno de los mayores hallazgo  de carácter arqueológico de la historia de Canarias y   tuvo en vilo a la villa de Agaete en aquellos días.
Si bien lamentablemente el Maipéz de abajo desapareció bajo el cemento y los escombros, afortunadamente hoy en día contamos con el espacio del Maipéz de arriba, recuperado en buena parte, convertido en un parque arqueológico de los mejores de Canarias, con un magnifico centro de interpretación, abierto al público de martes a domingo.
Túmulos del Maipéz de arriba en la actualidad.


Bibliografía consultada:
Revista Historia Canaria, año 1957-01
Prensa de la época. (ULPGC)
Diario La Falange 8-06-57

lunes, 14 de agosto de 2017

DE AGAETE A CUBA PARA NO VOLVER JAMAS, LA EMIGRACIÓN PRINCIPIOS DEL SIGLO XX..

La Habana, años veinte del siglo XX, foto de mi archivo familiar, recibida de algún pariente de los muchos que emigraron a Cuba a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, parece ser que se trata de la directiva de alguna sociedad canaria. En el centro de la imagen el escudo y bandera  que coincide con el que tiene Canarias en la actualidad.



Detalle del escudo de la anterior foto.



Para la Habana me voy, 

madre, a comer plátanos fritos, 
que los pobres de aquí,
son esclavos de los ricos.


Esta coplilla muy de moda a principios del siglo XX, lo dice todo de la emigración de la gente de Canarias y por ende los agaetenses a las Antillas. Aunque las causas no solo fueron el hambre y las precarias condiciones económicas, los hubo que huyeron para no ser movilizados por el ejército y mandados a "las guerras de África", en el archivo municipal existen numerosos escritos de los centros de movilización militar, declarando prófugos a multitud de vecinos de Agaete.
Si uno se da una vuelta por el juzgado municipal o el archivo parroquial, se puede observar que no paran de llegar cartas procedentes de los pueblos y ciudades de Cuba, Santa Clara, Guanabacoa, Güira de Melena, Jaruco, Matanzas, Cabaigüan de Sancti Spíritus, San Cristóbal de La Habana, Jesús del Monte, Santiago de las Vegas, Bejucal, San Juan y Martínez en Pinar del Río, Santa María del Rosario Remedios,..., solicitando datos de sus antepasados, buscando sus raíces para poder obtener documentación española o ayudas para sus ancianos, descendientes de aquellos agaetenses que un día salieron y nunca más volvieron.
Santa Clara (Cuba) 1926, tío Antonio, Conchi, María y Carmela.

Marchaban para probar suerte, con el deseo de mejorar sus condiciones socioeconómicas así como la posibilidad de tener tierras propias, hacer fortuna y volver para comprar haciendas y tierras aquí. 
El bajo nivel cultural y la pobreza de los emigrantes hizo que la mayoría solo consiguiera un empleo que no les permitió volver, otros no volvieron por temor a la justicia ya que eran prófugos del servicio militar y los que volvieron vinieron prácticamente con el mismo baúl que habían llevado. 

A continuación una galería fotográfica del archivo familiar de aquellos agaetenses que un día marcharon en busca de fortuna, algunos lo consiguieron, "pero en eso llego Fidel y les expropió lo que habían conseguido con mucho sacrificio". Este era el objetivo de esta entrada, difundir  las fotos familiares enviadas desde varias localidades de Cuba entre los años 1910-1930.



"Tío Rosendo y Benita"

Tio Faustino.

 1923, "Manolito García para mi tía y abuelos", Encrucijada, Cuba.
 1926, Encrucijada (Cuba) "Bernardo García, para sus abuelos."

 Rosendo y Benita,  Placetas, Cuba .
 Santa Clara, Cuba, 1924,"Francisco, Flora y Panchito García".

 Al reverso Placetas, Cuba  1918,  "para mis abuelos y mi tía,  de sus dos nietecitos María Dolores y Evelio García Toledo."
 La Habana, Cuba, Rosendo y Benita, 1910.
 Encrucijada, Villa Clara (Cuba)
 1923, "para mi abuelito y tía  de su nieta Lilia García."







 Santa Cruz 1920.