martes, 10 de enero de 2017

TRAGEDIA EN EL ROQUE PARTIDO (DEDO DE DIOS), AGAETE, 8 DE DICIEMBRE DE 1976.


Cara por la que se intentó escalar el "Roque partido", en 1971.

Para la gente de Agaete, nuestro "Roque partido", rebautizado "Dedo de Dios", siempre fue nuestro mejor patrimonio natural con que el creador dotó  a este privilegiado Valle. Nunca nos gustó que le hirieran clavándole  pitones de escalada, por eso  nunca se permitió su ascensión de forma legal, quizás ya intuíamos su fragilidad.
En  octubre de 1971, una cordada formada por un grupo de experimentados escaladores de la federación de montaña de Las Palmas intentaron abrir una vía de escalada por la cara norte de la roca, la que da al mar, ante la protesta de los vecinos y pescadores.
Apenas habían clavado las primeras clavijas en la piel de nuestro "dedo de Dios", cuando en una falúa, se personó el Cabo Jefe de la Guardia Municipal, D. Manuel García, con la orden del Alcalde de descender de la pared y abandonar el lugar, bajo la amenaza de pasar la noche en el calabozo municipal,  cosa que hicieron sobre la marcha. No les quedó más recursos ante la negativa del Alcalde, que abandonar sus pretensiones, marcharse con los trastos de escalada para Las Palmas y realizar multitud de críticas a la gente de la villa y a la autoridad en la prensa local. 


D. Manuel García, Cabo Jefe de la Guardia Municipal de Agaete, 1976. (Historias y Personajes de Agaete)

Parece que hubo varios intentos más de escalarlo, pero ante la opinión de la gente de Agaete de que aquello no se tocaba, pues era solo patrimonio de las gaviotas, algún lagarto atrevido y solitarias pardelas, desistían. 
En Diciembre de 1976, un par de escaladores profesionales germanos, gemelos, naturales de Dresde, Sajonia, pasaban unas vacaciones en compañía de sus respectivas esposas en el sur de la isla, apartamentos "Florida", de Playa del Ingles. Eran los hermanos Siegert y Peter Hons Heinz, de 35 años, experimentados y tenaces escaladores. 
Estos hermanos habían intentado el año anterior escalar el dedo de Dios, desistieron por indicaciones de los pescadores, que les informaron de lo peligroso y los numerosos desprendimiento que había en la zona. En esta ocasión deciden dar el asalto a lo que para ellos se había convertido en una obsesión, el "Dedo de Dios".
El día 8 de diciembre de 1976, los hermanos Hons Heinze se presentan a primera hora en Agaete, con sus trajes de neopreno y material de escalada. El día está soleado pero el mar esta picado, la marea comenzaba a subir, los pescadores ya les habían advertido de lo peligroso de acceder al lugar en esas circunstancias. Sobre las 11,30 de la mañana, intentan acceder a la zona del "dedo de Dios" caminando por la orilla, mientras sus esposas permanecen tomando el sol en el muelle viejo. 
Entre las rocas de "las Merinas" y el "roque partido", una gran ola inesperada los arrastra mar adentro, una sucesión de olas posteriores los voltea y los golpea contra el acantilado. 
                                                                  Foto del suceso publicadas en http://pellagofio.es/

Uno de ellos, Siegert, debió sufrir un fuerte golpe que le hace perder el conocimiento y desaparecer en las profundidades, Peter a duras penas y lleno de magulladuras logró llegar a la orilla próxima, entre la Roca y el acantilado.
La escena fue observada desde el muelle por sus esposas que alertaron a los pescadores. Los marineros Sebastián Expósito y Juan Valencia, echaron rápidamente un bote al agua y trataron de socorrerlos junto con otros, pero la bravura del mar les impidió acercarse al lugar. 


 Foto del suceso publicada en http://pellagofio.es/

Sobre la 1,30 de la tarde, apareció el cadáver de Siegert flotando en las aguas próximas, siendo recogido por los pescadores, certificando el médico local, D. Lorenzo Arbelo, su fallecimiento.
Rápidamente se montó un dispositivo de rescate con los escasos medios de la época.

                                                           Foto del suceso publicada en http://pellagofio.es/

Como era norma en aquellos años, los hechos  fueron puestos en conocimiento del teniente coronel juez permanente de Marina, don Luis Pazos García, que acudió a las Nieves, haciéndose cargo junto con la Guardia Civil de las diligencias e investigación  del trágico suceso. El cadáver del joven alemán fallecido fue trasladado al cementerio de San Lázaro de Las Palmas, donde se le practicó la autopsia. 
La prioridad ahora era el rescate de Peter, al que se tenía localizado en una playa  aislada, próxima al dedo de Dios.
Se intentó desembarcar para rescatarlo con ayuda de los pescadores, conocedores del lugar, pero el fuerte oleaje ponía en peligro sus vidas y se desistió. Se solicitó ayuda de un helicóptero que tras ver el lugar,  se retiró ante la imposibilidad de acercarse por el fuerte viento y lo imponente del oleaje. 
Se solicitó  ayuda a los bomberos de Las Palmas, personándose un equipo de cuatro hombres, que intentaron descolgarse con ayuda de cuerdas, desde los acantilados sobre el dedo de Dios, hasta la cala donde se encontraba Peter, desistiendo por la constante caída de piedras que los ponía en peligro.
Llegó la fría noche y se observó que Peter, a pesar de tener algunas heridas, se había refugiado en una cueva natural existente en la cala contigua a la roca, por lo que se decidió suspender las operaciones de rescate y esperar al día siguiente.


Lugar de la tragedia y cueva donde pasó la noche el superviviente.

Afortunadamente, en todo puerto de mar siempre hay hombres decididos a darlo todo por salvar una vida, incluso arriesgando la suya propia, cuestión que tuve la ocasión de comprobarlo en mi etapa profesional en Agaete. 
Al amanecer, el incombustible Clemente Matías Saavedra Armas, conocido por "Matías el de Manoalejo", que contaba con 48 años de edad, con permiso de la autoridad, a pesar del fuerte oleaje y mal tiempo reinante, echó su falúa al agua, en compañía entre otros de su hermano José, Juan Herrera Méndez y Francisco Saavedra Ramos, desafiando a los adversos elementos se dirigieron a la cala donde se refugiaba el alemán.
Matías al timón de la pequeña embarcación que el fuerte oleaje mecía a su antojo, con gran pericia se acercó lo más que pudo a la orilla, lanzándole una soga y un salvavidas a Peter, que ya se había introducido algo en el mar, siendo rescatado y trasladado al muelle viejo donde le esperaban los servicios sanitarios y como  era costumbre culeta, un "genterio". 
Tras un breve reconocimiento por el médico de la localidad y primeras curas a las múltiples heridas sufridas, Peter fue trasladado en una ambulancia al hospital "Queen Victory" de Las Palmas, para su recuperación y observación.
Peter, tuvo un detalle digno de mencionar, una vez dado de alta, ya recuperado volvió al Puerto de Las Nieves para dar agradecimiento a todos los que participaron en su rescate, en especial a su salvador, "Matías el de Manoalejo", al que le regaló su traje de buceo.
Parece que años después Peter regresó y junto con unos amigos de su hermano fallecido, de incógnito escalaron la roca, colocando una pequeña  cruz de plata en su cima. Los hermanos Siegert y Peter, tentaron a la roca, no se debieron de dar cuenta que el dedo de la piedra apunta hacia el cielo, como queriendo indicar el camino hacia Dios.

Muchos años después, el 28 de noviembre de 2005, como cruel venganza, la tormenta tropical "Delta" y sus vientos huracanados de más de 140 km/h, amputaron para siempre el "Roque partido". La pequeña cruz cayó con "el dedo", siendo encontrada en el fondo del mar por el joven Pablo Bermejo que la entregó en el ayuntamiento, donde parece que sigue.

El ante y el después del "Roque partido"
Traducción al idioma alemán, gentileza de María Graf:

Die Tragödie am 8. Dezember 1976 am Roque Partido ( Dedo De Dios ) in Agaete.
                                    
Für uns in Agaete lebende ist der " Roque Partido " , so der neue Name des " Dedo de Dios ",  unser bestes Naturerbe, mit dem der Schöpfer dieses besondere Tal ausgestattet hat.
Nie hat es uns gefallen, dass man ihn mit dem Anbringen von Steigeisen verletzt um ihn besteigen zu können, vielleicht auch deshalb, weil wir seine Zerbrechlichkeit ahnen.  


Im Oktober 1971 versucht  eine Gruppe von Bergsteigern aus dem Bergverband von Las Palmas einen Weg
von der Nordseite, vom Meer aus  und unter Protest der Einwohner und Fischer, zu suchen. Kaum hatten sie die ersten Steigeisen in den Felsen unseres 
" Dedo De Dios " geschlagen, als sich ein Lastkahn mit dem Hauptkommissar des städtischen Sicherheitsdienst ( Cabo Jefe de la Guardia Municipal ), Herr Manuel Garcia, näherte, und sie mit dem Befehl des Bürgermeisters ausgestattet bat ,sofort vom Felsen herunter zu klettern oder sie würden die Nacht im Gefängnis verbringen. Mit diesem Verbot des Bürgermeisters konfrontiert konnten sie nichts anderes tun, als ihre Bergsteigerausrüstung ein zu packen und nach Las Palmas zu verschwinden. Wo sie sich noch oft  und lauthals in der Lokalpresse über die Bewohner und den Autoritäten von Agaete  beschwerten.

Es scheint, dass es in der folgenden  Zeit noch mehrere Versuche gab den Felsen zu besteigen.
Aber die Bewohner von Agaete meinten, dass man diesen Felsen nicht berühren dürfte und so hatten nur noch die Möwen, einige vorwitzige Eidechsen und einsame Sturmtaucher ein Vorrecht auf ihn.

Im Dezember 1976 verbrachten zwei deutsche Berufsbergsteiger aus Dresden ( Sachsen ) die Zwillinge waren mit ihren Ehefrauen im Süden der Insel im Apartmenthaus " Florida" bei Playa Ingles ihre Ferien.  Die 35 jährige Brüder Siebert und Peter Hans Heinze waren erfahrene und zähe Bergsteiger. Die Brüder haben schon im Jahr zuvor  versucht den Dedo de Dios zu besteigen, aber durch die Hinweise der Fischer, dass es zu gefährlich wäre und es schon viele Erdrutsche gegeben habe, verzichteten sie darauf. Aber dieses Mal aber wollten sie es wissen, der Dedo de Dios wurde zu einer fixen Idee.

Am frühen Morgen des 8.Dezember 1976 kommen die Brüder Heinze mit Taucheranzügen und Bergsteigerausrüstung in Agaete an. Es ist zwar ein sonniger Tag aber das Meer ist unruhig und die Flut steigt. Die Fischer raten ab, sich unter diesen gefährlichen Bedingungen den Ort zu nähern. Gegen 11:30 Uhr gehen sie am Meeresufer entlang um zum Dedo de Dios zu gelangen.
In der zwischen Zeit Sonnen sich die Ehefrauen auf der alten Mole.
Zwischen zwei Felsen," Las Merina" und dem " Roque Partido", werden sie von einer unerwarteten Welle ins Meer gespült und durch weitere nachkommende Wellen werden sie herumgewirbelt und gegen die Steilküste geworfen. Einer von ihnen, Siebert, muss durch einen starken Schlag seine Besinnung verloren haben und versinkt in die Meerestiefe. Peter hingegen voller Quetschungen kann sich zwischen den Felsen und der Steilküste an das Ufer retten.
Von der alten Mole aus konnten  die Ehefrauen alles beobachten und riefen die Fischer um Hilfe.
Die beiden Fischer Sebastian Exposito und Juan Valencia sprangen sofort in ein Boot und versuchten, zusammen mit noch anderen Fischer zu Hilfe zu kommen. Aber das wilde unruhige Meer ließ sie nicht näher heran rudern.
Gegen 13:30 Uhr tauchte die Leiche von Siebert in der Nähe im Wasser auf. Die Fischer holten ihn aus dem Wasser und der dazu gezogene Arzt des Ortes Lorenzo Artelo bestätigte seinen Tod.
Ganz schnell wurde mit damaligen Mitteln eine Bergungsmannschaft zusammen gestellt.
Wie damals üblich, wurde Oberstleutnant und Richter der Marine, Luis Pazos Gacia informiert,
der nach Las Nieves kam und sofort mit der Guardia Civil Maßnahmen  traf um diesen tragischen Unfall zu untersuchen.
Der Leichnam des Jungen und verunglückten Deutschen wurde zum Friedhof San Lazaro transportiert, wo eine Autopsie vorgenommen wurde.
Das wichtigste war jetzt Peter zu retten, der auf einen kleinen Strand beim Dedo de Dios verweilte. Mit Fischern, die die Gegend gut kannten wurde versucht mit einem Boot ihn zu retten, aber der Wellengang war zu hoch und die Retter kamen selber in Lebensgefahr.  Man beantragte die Hilfe eines Hubschraubers, aber es war durch den heftigen Wind und den zu hohen Wellengang unmöglich sich dem Ort zu nähern.
Man beantragt die Hilfe der Feuerwehr von Las Palmas. Mit vier Mann versuchten sie sich mit Seilen von der Steilwand über den Dedo de Dios herab zu lassen um zur kleinen Bucht in der sich Peter befand zu gelangen. Sie mussten wegen dem starken Steinschlag, der ihr Leben in Gefahr brachte, aufgeben.
Eine kalte Nacht brach an. Man konnte beobachten, dass Peter obwohl er verletzt war, sich in einer kleinen Höhle die sich in der nächsten Bucht befand, verkrochen hatte. So beschloss man die Rettungsmaßnahmen auf den nächsten Tag zu verschieben.
Glücklicherweise gibt es in jedem Hafen Menschen, die ihr Leben zur Rettung anderer Menschen riskieren. Ich habe dies selber in meinem Berufsleben erleben können.
Bei Tagesanbruch brachte der unermüdliche ,48 jährige Clemente Matías Saavedra Armas, bekannt als
" Matías El de Manoalejo", mit der Erlaubnis der Autoritäten und obwohl es noch hohen Wellengang gab und es schlechtes Wetter war, seinen Kahn zu Wasser. Mit der Begleitung von seinem Bruder, José und auch Juan Herrera Mendez und Francisco Saavedra Ramos, und völlig die Elemente missachtend, ruderten sie zur Bucht in der sich der Deutsche geflüchtet hatte.
Matías, der das kleine Boot mit großer Erfahrung lenkte, dass nach der Laune des Meeres schaukelte, näherte sich so nah wie Möglich dem Ufer. Er warf Peter ein Tau mit einem Rettungsring zu, und Peter der etwas ins Wasser gegangen war, griff danach wurde aus dem Meer gezogen und so gerettet und zur alten Mole gebracht, wo die Sanitäter ihn erwarteten
und von vielen Bewohner aus Agaete empfangen wurde.
Nach einer kurzen medizinischen Untersuchung vom Arzt des Ortes und der Versorgung der vielen Wunden die er hatte, brachte man ihn zur Beobachtung und zur Erholung in einem Rettungswagen nach Las Palmas in das Krankenhaus " Queen Victoria". 
Danach machte Peter etwas, was man unbedingt erwähnen muss. Als er aus dem Krankenhaus gesund entlassen wurde, ging er zurück nach Puerto de Las Nieves um sich bei allen , die bei seiner Rettung dabei waren, zu bedanken. Und besonders bei " Matías El de Manoalejo" dem er seinen Taucheranzug schenkte.

Jahre später kam Peter mit Freunden seines verstorbenen Bruders zurück. Sie bestiegen unerkannt den Felsen und brachten ein kleines silbernes Kreuz auf der Spitze an.
Die Brüder Siebert und Peter versuchten sich an dem Felsen, aber dabei beachteten sie nicht, dass der  Finger aus Stein nach oben gerichtet ist, so als ob er den Weg zum Himmel zeigen würde.

Viele Jahre später, am 28. November 2005, fast wie eine grausame Rache, wurde beim tropischen Unwetter " Delta" mit seinen Hurrikan ähnlichen Stürme von mehr als 140 h/ km, der Finger des Dedo de Dios amputiert und versank mit dem kleinen Kreuz auf den Grund des Meeres. Der Junge Pablo Bermejo hob das Kreuz aus dem Wasser und gab es im Rathaus ab, wo es sich noch immer befindet.
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Bibliografia consultada:
Mis recuerdos y la prensa de la época a través del portal Jable de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria..

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