martes, 16 de mayo de 2017

110 AÑOS DE HISTORIA DEL CASINO LA LUZ, 1907-2017.




Grupo de socios fundadores a principios del siglo XX.




Aquellas chicas guapas de los años setenta. Mis casino y sus damas, 1975 (A.C.L)

Los casinos comienza a surgir en nuestro país en el ámbito rural a mediados del siglo XIX, a partir de entonces prácticamente todas las localidades tuvieron el suyo. 
Surgen por la necesidad de la gente de tener un lugar de reunión y tertulia, de juego, de opinión, de lectura, de baile y ocio y un sin fin de cosas que la mayoría de la población no podía realizar en sus humildes hogares, para ello se buscaban palacetes y casas señoriales en el centro de las localidades.
Agaete no iba a ser diferente y si bien ya desde finales del siglo XIX, habían algunas sociedades más restringidas que de acceso público, es en 1907, cuando un grupo de cuarenta vecinos, capitaneados  por el erudito D. Francisco de Armas y Merino y su hermano Juan, se proponen constituir legalmente el casino de la villa.
Miembros de las primeras directivas, se puede observar  a Augusto Esparza Arteche, los hermanos Armas Merino y el Capitán Rodríguez.

El 8 de junio de 1907, previa redacción de un reglamento que estaba pendiente de aprobación de la autoridad gubernativa, la comisión organizadora interina deciden convocar una junta extraordinaria para admitir socios, adquirir mobiliario y libros para uso de la sociedad que va a nacer.
La que se considera acta fundacional de 8 de junio de 1907.

El 12 de junio de 1907, habiéndose recibido aprobado el reglamento, se reúnen en una vieja casona situada en la calle principal del pueblo, al parecer en la zona que en la actualidad ocupa el Bazar "Chino" y casas aledañas de Agaete y nombran la primera junta directiva, cesando la comisión organizadora interina, arrancando en ese instante la historia de esta institución que durante muchos años fue centro cultural-deportivo de la villa y que tanto influyó en las relaciones sociales y personales de muchas generaciones de la localidad.
Acta de constitución del casino y de la primera directiva oficial, 12 de junio de 1907 (Archivo Casino la Luz)
Es nombrado primer Presidente D. Francisco de Armas Merino y vicepresidente D. Augusto Esparza Arteche, que junto con ocho miembros más, forman la primera junta directiva, deciden denominar a la nueva sociedad "Casino La Luz".
En 1912, es nombrado Presidente D. Tomas Morales Castellano, insigne poeta y médico de la localidad.
En 1913 se crea una banda de música, que da su primer concierto el 1 de mayo.
El 13 de diciembre de 1914, es nombrado presidente el ilustre maestro D. José Sánchez y Sánchez. El nombramiento de D. José Sánchez supuso un impulso del ámbito cultural del casino, con la adquisición y donación de libros para la biblioteca, suscripciones a periódicos, creación de grupos de teatro, permaneció en el cargo hasta el 18 de noviembre de 1916.
El 19 de diciembre de 1926, la junta propone trasladar el casino a la vivienda sita en la misma calle, propiedad de D. Salvador Manrique de Lara y Massieu (actual Centro Cultural), por estar en mejores condiciones y muy superior en capacidad, ya que el local que ocupaban se queda pequeño para el número de socios que hay.
Son numerosos los actos culturales, conferencias, charlas exposiciones, conciertos etc., a lo largo de todos estos años.
Ya en 1931, bajo la presidencia de Cirilo Armas Galván, "alma de la sociedad e impulsor de la misma", son famosos sus bailes de carnaval, "envueltos en sábanas morunas y con el rostro cubierto como en la Turquía" y cantando  mucho aquello de  "madre cómprame un negro", así los relataba la prensa de la época:




Los carnavales de 1931. La Voz del Norte, 22 enero de 1931.

A la sociedad se le añade el apellido de "Instrucción y recreo".
El único paréntesis de su actividad fue durante la guerra civil española, el casino "viejo", además de cuartel general del "comité para la defensa de la república", fue cárcel del 18 al 21 de julio de 1936, de simpatizantes de la sublevación militar y monárquicos. 
La ausencia de hombres jóvenes por la marcha al frente de guerra o a los campos de concentración y la crisis económica que la guerra generó, llevó a la mayoría de los socios que quedaron en el pueblo a no poder pagar las cuotas, por lo que la sociedad entró en quiebra no pudiendo hacer frente a los gastos. 
El primero que cesaron fue a mi abuelo, Santiago Santana Mendoza, conserje de la sociedad, a cambio le dejaron la cantina para  que pudiera seguir subsistiendo, con la obligación de regar las flores del local (acta de 10 noviembre de 1936).
La cantina se encontraba en las dependencias que ocupa la actual concejalía de fiestas, en esos meses de la guerra fue lugar de conspiración, donde los falangistas, entre copa y copa, decidían a quienes detenían o no. Mi abuelo nos trasmitió que pudo salvar algunos, avisándoles para que se marcharan del pueblo cuando escuchaba su nombre en las conversaciones.
El casino echa el cierre el 10 de Abril de 1937, siendo ocupado ese mismo día por la autoridad militar, hasta el 26 de abril de 1939. 
Durante unos meses de 1940, algunas dependencias de la parte baja fue residencia de los Oficiales y Suboficiales de las tropas que se instalaron en Agaete con ocasión de la segunda guerra mundial.
La sociedad nunca estuvo ausente de los problemas y necesidades del pueblo, se manifestaba públicamente en muchas ocasiones, dirigiéndose a las autoridades provinciales y nacionales en solicitud de mejoras de las comunicaciones o ayudas para resolver los problemas de la localidad.
El casino no fue ajeno a los grandes acontecimientos nacionales, se engalanaba y organizaba actos en cualquier ocasión con motivo de gestas o hazañas, como sucedió con ocasión del vuelo del "plus ultra", que cruza el Atlántico sur el 9 de febrero de 1926, acordando la junta engalanar el casino y organizar un concierto de la banda municipal.
El hidroavión "Plus Ultra" frente al club náutico de Las Palmas

El casino fue el centro principal del pueblo durante muchas décadas, sus actividades teatrales, su coral, sus actos culturales, día del libro, día de la poesía, sus bailes, sus veladas, competiciones deportivas...., reunían a todo el pueblo, dándonos el tono y divertimiento que siempre nos ha caracterizado a los culetos. 
Al casino la Luz le salió la competencia, por rivalidad o por discrepancias un grupo de vecinos fundaron otra sociedad en 1935, denominada "Cultural Guayarmina", conocida popularmente por "El "Cultural", aunque en el socarrón idioma de los agaetenses al parecer le llamaban "la estrella", en clara rivalidad con "la Luz". Esta sociedad tuvo su sede en la actual biblioteca municipal, antes recova, escuela y cine. Su vida fue efímera,  fue clausurada a finales de 1936por un lado la falta de socios, unos en la guerra, otros en el campo de concentración, el vicesecretario de la sociedad Fernando Egea Ramírez, fusilado y por otro las pocas simpatías que generaba en el bando vencedor a pesar de que muchos de sus socios lo hacían en ambos casinos y algunos eran o fueron posteriormente destacados dirigentes falangistas, como el propio alcalde franquista del momento de la clausura D. Valentín Armas Nuez, directivo del "Cultural".
En 1960, bajo la presidencia de D. Manuel Rodríguez Lugo, los socios hacen un esfuerzo económico para tener un casino en propiedad y compran la vieja casona de la familia Morales Ramos, hijos del poeta Tomás Morales, situada frente al viejo casino, trasladando la sociedad a dicho edificio.
Casa del poeta Tomás Morales, sede del casino en los años sesenta del pasado siglo.

A finales de los años sesenta del pasado siglo, el viejo edificio que era una vivienda familiar muy antigua, se queda pequeño, sus estrechos pasillos, suelos y techos de viejos maderos carcomidos empiezan a representar un peligro para los 750 socios y familiares, más 70 socios transeúntes. Es presidente de la entidad un joven dinámico, emprendedor y con una amplia visión de futuro, D. José Antonio García Álamo. 
José Antonio ilusiona y convence a los socios de la necesidad de embarcarse en el sueño de tener un nuevo local sobre el solar de la vieja casa de los "Morales Ramos" y así se aprueba en junta general en 1968. Los socios que pueden, la mayoría obreros,  adelanta las cuotas unos meses o de todo el año, se pagaban 50 pesetas por mes, con la ayuda de diferentes entidades y un préstamo de la Caja de Ahorros, en el plazo de diez meses se terminan las obras del nuevo edificio, proyectado por el arquitecto José Jiménez Domingo. Enriquecen y adornan la obra dos murales, uno de 12 metros cuadrados para el salón de juegos, otro de 8 para el salón de baile, obras del artista lanzaroteño José Gopar y unos bajo relieves del escultor Borges Linares para decorar la entrada y escaleras.
Directiva promotora de la construcción del actual casino.

Con el esfuerzo de aquellos hombres, la mayoría humildes obreros, por fin Agaete tiene un casino modelo, acorde con nuestra tradición cultural y deportiva.
El sábado  1 de agosto de 1970, a las siete de la tarde es bendecido por el cura párroco D. Manuel Déniz, tras el discurso del Presidente de la sociedad,  que finalizó con este verso y palabras:

"Cultivo la rosa blanca
en mayo como en enero
para el amigo sincero
que me da su mano franca
y para aquél que me arranca
el corazón con que vivo
cardos ni ortigas cultivo:

cultivo la rosa blanca."

"Señores, esta' rosa blanca del casino "La Luz" os la entrego para que sea disfrutada por todos. Por todos sin distinción. Queda inaugurado el casino "La Luz".

Momento de las bendiciones del nuevo casino de Agaete (A.C.L.)

Al son del pasodoble "Islas Canarias", interpretado por la banda de Agaete, el alcalde Andrés Rodríguez izó la bandera verde del casino en el balcón,  se efectuó un brindis y dio comienzo el primer baile oficial en el nuevo local, amenizado por una orquesta de moda procedente de Tenerife.


Hoy en día el casino es de los pocos que se mantienen abierto en los pueblos, gracias en parte a la directiva presidida por D. Anselmo Martín Medina, que a duras penas realizan un esfuerzo titánico para poder abrirlo todos los días y mantener las finanzas, debido a la escasez de socios que paguen la cuota mensual, en la actualidad de seis euros.

 La orquesta que hizo bailar a nuestros abuelos y padres, "Orquesta Mejías".

Y la que nos hizo bailar a los de mi generación, "Los Zotos".

El futuro del casino es incierto, se debe adaptar a los nuevos tiempos y atraer a las generaciones más jóvenes con nuevas ideas. 
El tiempo está haciendo que el casino se caiga a pedazos por la falta de mantenimiento debido a la escasez de fondos y las nulas ayudas públicas, sería conveniente un convenio con el ayuntamiento que debe aprovechar más sus instalaciones para actos públicos, en especial en invierno, para que vuelva a ser centro de dinamización de la actividad social y cultural, lo que fue siempre, punto de encuentro de los vecinos de la villa.
El Casino forma parte de nuestra historia, con sus defectos y virtudes aporta a la localidad prestigio, es patrimonio social, fue el lugar de encuentro de la mayoría de nuestros padres, es historia y la historia no puede desaparecer.
Será muy triste pasar por su puerta y verla algún día cerrada.

Baile "oficial" en el casino, años cincuenta del pasado siglo, mi tía Mercedes y mi padre.....

Galería fotográfica:




D. Miguel Armas Bermúdez, coronando a una dama de honor en los años setenta, "Miguelito" como era conocido popularmente, ocupó durante muchos años la presidencia y diversos cargos en la directiva de la "Sociedad la Luz", junto con su tío D. Cirilo Armas Galván y D. Augusto Esparza Arteche, son los personajes que más años ocuparon cargos en el casino.

 Carrera campestre que se organizaban con motivo de los aniversarios de la fundación.

Cada año en los bailes fundacionales se elegía la mis y damas de honor.
El párroco D, Manuel Alonso Lujan, con la directiva años cincuenta.





Directiva de los años setenta, bajo su mandato se construyó el actual casino.

 Entrega de premios con motivo de competiciones de juegos de mesa y deportivos.

 Exposición años cincuenta.


 El poeta Saulo Torón y D. Tomas Morales hijo, homenaje a Saulo Torón, 1971.



A la izquierda, D. Miguel Armas Bermúdez, y  Doña Gloria Armas.





 Matías Hernández Suárez, recogiendo su premio, ganaba todas las carreras que se celebraban, un atleta.




Inauguración de la nueva sede año 1970.


Mural del artista lanzaroteño Gopar que preside el salón de juegos.

Los ultimos tres presidentes, Anselmo Martín Medina, Francisco Godoy Medina y Juán R. Martín Medina.

Pregón con motivo del 100 aniversario, 2007.
(Por Anselmo Martín Medina)
La vida de las Asociaciones (Culturales, Deportivas...) tiene su nacimiento y desarrollo en los pueblos donde realizan sus actividades. Por ello, para entender los fines para los que se ha creado, debemos conocer el pueblo; conocer las personas que lo habitan y su Idiosincrasia. Desde que se constituye hasta nuestros días se va conformando su historia.
El “Casino La Luz” de nuestra Villa tuvo sus comienzos el 8 de Junio de 1.907; es por tanto el 8 de Junio de 2007 cuando se cumple su “Centenario”. Cien años en el pueblo que lo vio nacer, en el que se ha desarrollado toda su actividad, toda su historia ...; Agaete.
Pueblo marinero y campesino, “la gracia blanca de la costa negra”, enmarcado en un paisaje encantador y único. Las altas cumbres de Tamadaba, El Risco, Guayedra, El Sao, El Hornillo, El Valle, El Puerto de las Nieves; son entre otros los parajes que lo conforman. Y el mar, nuestro mar con sus playas de negras arenas, escarpadas costas y rocas milenarias. Montañas, veredas, caminos, montes, palmeras...; y allá sobre el horizonte, el majestuoso Teide. Amaneceres de encantos, atardeceres idílicos ... poesía, canción.
En este entorno de ensueño se conforma la idiosincrasia del hombre de Agaete. Un hombre aferrado a su tierra; al mar; al cielo azul, limpio y transparente; donde sus grises montañas duermen sobre el mar.
De tal forma marca nuestro pueblo a su gente que lo siente como parte de su propio ser; como si de un miembro más de su organismo vital se tratara. De ahí la verdadera angustia que siente cuando por cualquier motivo se tiene que alejar de él, cuando “lo pierde” de alguna forma.
Abierto, alegre, divertido, hospitalario, inteligente...; sueña con su Agaete, lo lleva en el corazón, en el alma.

El Laguete Aborigen y luego de la Conquista con su larga y rica historia, lo situamos en estos momentos a principios del Siglo XX; más concretamente en ese 8 de Junio de 1.907, cuando
probablemente de las reuniones de amigos y tertulias de aquellos hombres, surge la “idea” de fundar una Sociedad donde compartir inquietudes; lo hacen con el nombre de “La Luz” de Cultura, Recreo y Deportes; nombre precioso que conserva en su integridad. Cuarenta hombres que fueron los pilares de nuestro Casino, serían sus socios fundadores.
Son muchos los nombres que a lo largo de sus cien años de historia llenan los libros del Casino; interminable el listado de grandes hombres de nuestra Entidad.
Directivos, socios y simpatizantes, lucharon durante momentos difíciles de vaivenes políticos y sociales; guerras, necesidades de todo tipo...; pero a pesar de todo nuestro Casino pervive en el tiempo, sin lugar a dudas gracias al trabajo constante y al afán de cultura y la necesaria convivencia y de tener un lugar de encuentro.
Francisco de Armas, Augusto Esparza, Pedro Martín Santana, José Sánchez y Sánchez, Tomás Morales y muchos otros hicieron posible que nuestro Casino sea una realidad.
Las Bodas de Oro se celebran siendo presidente Miguel Armas Bermúdez y luego es Manuel Lugo quien adquiere durante su mandato la antigua casa de Tomás Morales, donde luego José A. García Álamo y su Junta Directiva construiría el Nuevo Casino en el año 1.970.
Muchísimos nombres aparecen en los libros de nuestro Casino, como Directivos y como socios; imposible citarlos a todos. Para los que viven nuestro reconocimiento y agradecimiento; para los que ya no están entre nosotros, además, nuestro recuerdo y nuestra oración.
En todos estos años el Casino La Luz, es el centro de distintas actividades de todo tipo, de muchas generaciones: equipos de fútbol, grupos teatrales, tertulias, corales, charlas, conferencias, recitales poéticos, juegos de salón; inolvidables y grandes bailes, homenajes; convirtiéndose en el referente cultural de la Villa, del Noroeste y en ocasiones de nuestra Isla.

A lo largo de su dilatada historia tiene nuestro Casino años de esplendor cuando la parte económica así lo permitía. Ha habido años durísimos; pero nuestra gente ha sido capaz de mantenerlo en pie; con mil y un sacrificios, con mil y una estrategia; quitándole tiempo a nuestros quehaceres e incluso a nuestra familia; pero el Casino ahí está con necesidades, sin lugar a dudas; pero con barbas blancas si se quiere ver y con miles de recuerdos imborrables en cada uno de sus rincones.

Hoy lo hemos abierto a la mujer, ya existen varias socias que son el punto de partida de un Casino “plural” como los momentos actuales requieren, en el que la mano femenina sea sin lugar a dudas, una pieza clave para su futuro. Queremos así mismo, integrar cada día más a nuestra juventud y a nuestros niños; tenemos espacio para todos y para realizar todo tipo de actividades. Las puertas de nuestra Entidad están abiertas para todos. Animémonos y colaboremos para que nuestro querido Casino se convierta en la realidad que todos deseamos; un Casino de todos y para todos/as: “el lugar de encuentro“ de nuestra Villa.
En el 110 aniversario la Junta Directiva quiere dar las gracias de una manera especial a todos los socios, los que con su aportación están haciendo posible la continuidad de nuestra institución.

Bibliografía consultada,
Documentación  de JABLE. Archivo de prensa digital de la ULPGC
A la sombra del flanboyan, J. A. Godoy Rodríguez.
Archivo "Casino la Luz".

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