sábado, 24 de junio de 2017

EL PASADO INDUSTRIAL DE AGAETE, LOS INGENIOS AZUCAREROS.


Foto de finales del siglo XIX, Agaete plantado de cañas de azúcar, se observa detrás de la iglesia, el último ingenio azucarero con su gran chimenea, conocido popularmente como "la factoría" (FEDAC).

Conquistada y pacificada la isla para la corona de Castilla, en torno a 1485, el  General gobernador  de la isla Pedro de Vera, por orden real procedió al reparto de tierras entre sus oficiales, modo habitual de gratificar los servicios prestados por estos, entregándole al Capitán Alonso Fernández de Lugo, entonces Alcaide de la torre de Agaete, 90 fanegadas de tierra, las que van del actual casco urbano de la villa hasta la orilla del mar, donde se encontraba la torre fortaleza que le sirvió de morada durante los primeros años de su llegada.
Los abundantes manantiales de agua, buen clima y calidad de la tierra, hicieron que Lugo con la ayuda económica de su hermano Pedro Fernández de Lugo Señorino, despedregara las tierras que había recibido y comenzara a ponerlas en explotación. 
Existía ya un primer ingenio azucarero en los alrededores de Las Palmas, barranco de Guiniguada, propiedad del Gobernador Pedro de Vera, de donde probablemente se trajo las primeras cañas de azúcar que se plantaron en Agaete, al poco tiempo el ingenio azucarero del poblado de "Gaete" era el  mayor y más productivo de la isla.
El ingenio se construyó en los alrededores del primitivo asentamiento, cerca de la orilla del mar según los testimonios de los testigos de la época  en documentos encontrados en el archivo de pleitos de la real Audiencia y Cancillería de Granada.(Mariano Gambin, El origen de la caña de azúcar en Canarias)
Moldes para hacer las "balas"o panes de azúcar, encontrados al realizar la excavación para colocar los contenedores de residuos, frente al restaurante "Dedo de Dios" en las Nieves.

Testimonio de Fernando de Guzmán:“Dixo que sabe que al tiempo que fue fecha la dicha merçed al dicho Adelantado, poseya e tenya un çercado de tierra que está junto a la torre, dende el açequya de las fuentes fasta la dicha torre, en que puede aver veynte fanegadas de senbradura poco mas o menos. E que lo sabe porque lo vyó”. Otro testigo es Pedro Maninidra: “A la segunda pregunta dixo que lo que sabe de esta pregunta es que este testigo vio que el dicho don Alonso Fernandes de Lugo tenia e poseya, al tiempo contenido en la dicha pregunta, çiertas tierras en el dicho valle del Agaete, e señaladamente el çercado que estava junto con la torre, e que no sabe sy tenia titulo a ello o non, ni este testigo oyó dezir que lo toviese. E el dicho çercado podia aver veynte fanegas de senbradura e dende arryba porque la ha visto muchas vezes senbrada”.



Recreación del aspecto que tendría aquel Agaete, supuesto primer asentamiento y lugar de plantación de las primeras cañas e ingenio de Fernández de Lugo en los alrededores de la la torre fortaleza.


Alonso Fernández de Lugo es ambicioso y no se conforma con la pequeña hacienda de Agaete, con permiso real, tras la conquista de La Palma, inicia la conquista de Tenerife, tras el fracaso de su primera intentona en 1494, se ve obligado primero a hipotecar y más tarde a vender sus tierras, ingenio incluido, para afrontar los gastos del asalto final y conquista de la isla vecina. 
El comprador fue uno de sus socios en la conquista de Tenerife, el mercader genovés afincado en Valencia Francisco de Palomar, que poco después de hacerse con el ingenio, lo amplía con nuevas tierras y cambia el ingenio de lugar, quedando su gestión en manos de su hermano Antonio Cerezo.
Las instalaciones del antiguo ingenio a la orilla del mar pasan a la parte alta del cercado, frente al poblado de Agaete, siendo descubierto sus restos de forma fortuita en el 2005, con ocasión de los desmontes para la construcción de la urbanización "Las Candelarias".
Restos  del ingenio azucarero del siglo XV-XVI, de las "Candelarias".

Así lo describe el escribano Bartolomé Sánchez, actuando como testigo en el Proceso de Granada: ".. e porque sabe las dichas tierras e le vio tener al dicho Alonso de Lugo puesto de cañas un çercado grande que dizen el Çercado Viejo, e otro que dizen el Çercado Nuevo, que está de la vanda del arroyo hazia la parte de Galdar, e otros dos por poner, uno que dizen el de Las Palmas e otro que está ençima del dicho Çercado Viejo, donde está al presente el yngenio que hizo el dicho Françisco Palomar. E que en los dichos çercados ay higueras, e que le paresçe a este testigo que en los dichos quatro çercados avria las dichas çient hanegas de tierra, poco mas o menos…".
Las tierras y el ingenio terminaron a nombre de Antonio Cerezo y tras la muerte de este pasaron a su esposa Sancha Díaz de Zurita y su hijo Francisco.
Proceso de fabricación del azúcar. (museo del azúcar, Motril, Granada)


Los ingenio de Agaete se mantuvieron hasta principios del siglo XVII, la falta y carestía de la leña, los nuevos cultivos con menor coste en América y de remolacha azucarera en Europa, hicieron poco rentable los ingenios canarios que fueron desapareciendo, comenzando una época de lento crecimiento y de reasentamiento de la población hacia las zonas agrícolas que van quedando en los barrios y caseríos, el Valle, el Sao, Guayedra, el Risco, el Hornillo,...
En el último tercio del siglo XIX, tras la perdida de las colonias americanas, en especial Cuba, que trajo consigo el desabastecimiento de azúcar a la península, la plantación de caña y los ingenios vuelven a resurgir en todo el valle de Agaete, continuando hasta las primeras décadas del siglo XX, que son sustituidos por el platano. 
La vuelta a la plantación de cañas, junto con la cochinilla y la llegada de la carretera de Las Palmas, supone un nuevo resurgimiento de la villa. Destaca el ingenio de "los Manrique", que aprovechando la revolución industrial utilizaba maquinaria de vapor para el proceso, situado en el camino viejo a Las Nieves, que pasaba por detrás de la actual iglesia, conocido como "la factoría" en el argot popular, donde además se producía ron y aguardientes (foto de portada).

Agaete a finales del siglo XIX, todo plantado de caña de azúcar. (FEDAC)

El negocio de la industria azucarera influyó enormemente en el devenir de Agaete. Con dinero y el sudor de aquellos primeros agaetenses, se compró "al mejor pintor de Flandes" en el siglo XVI, el retablo de nuestra Señora de Las Nieves, que aún hoy, cinco siglos después seguimos venerando, se financió la conquista de Tenerife, se construyeron ermitas e iglesias,... 
Los descendientes de aquellos conquistadores peninsulares, comerciantes genoveses y sobre todo esclavos moriscos que trajeron a trabajar en aquellas primeras plantaciones, junto con los canarios que sobrevivieron conforman hoy los genes de la población de Agaete.

Estado actual de lo que fue el tríptico de la Virgen de Las Nieves, a los lados de la virgen, los donantes, Antonio Cerezo y Sancha Díaz de Zurita.


Dibujos del proceso. (museo del azúcar Motril Granada)

martes, 13 de junio de 2017

LA VIRGEN DE FÁTIMA VISITA AGAETE y EL VALLE, 16-12-1951.

La virgen entrando en  el Valle, 17 de diciembre de 1951.

Uno de los mayores sucesos religiosos de la historia de la villa es sin duda la visita de la "virgen peregrina", nuestra Señora de Fátima, el acontecimiento tuvo lugar entre los días  16 y 19 de diciembre de 1951.
Tras la guerra civil la dictadura se había puesto como tarea la inculcación ideológica y moral de la sociedad, el restablecimiento del tradicionalismo religioso, pilares fundamentales del nuevo orden, confundiéndose lo religioso con lo institucional,  para ello en 1948, el régimen hace peregrinar varias imágenes de la virgen de Fátima por todo el país, con el visto bueno de la iglesia. El obispo de la diócesis de Canarias D. Antonio Píldain  prepara personalmente la peregrinación de la imagen por la isla, que procede directamente del mismísimo Santuario de Fátima en Portugal, donde es bendecida. Tras recorrer numerosos pueblos y ciudades de la península, a primeros de noviembre de 1951, llega a Las Palmas y el 16 de diciembre le toca el turno a Agaete.
El pueblo que empezaba a salir de la miseria de la posguerra, se encontraba inmerso en un clima de fervor, hábilmente preparado una semana antes de la llegada de la imagen de la virgen por los padres misioneros vascos José Uranga y Vicente Ozaeta, de los que nuestros mayores siempre recuerdan sus celebres sermones.
Placa conmemorativa  de la "Santa Misión" en la fachada de la iglesia parroquial.

El día 16 de diciembre el pueblo amanece engalanado, arcos de flores, banderas, pancartas de bienvenida y alfombras cubrían fachadas y calzadas por donde iba a pasar la virgen.
Así lo contaba la prensa de la época:
"A las cinco de la tarde, concentración del pueblo. Autoridades civiles, Falange, Frente de Juventudes, Cofradía de marinos uniformados, niños de las escuelas, una carroza escoltada por la Guardia Civil de gala, representando la Aparición de la Virgen. Los altavoces instalados en la Plaza, van dirigiendo la comitiva hacía el "Puente Alto". Ríos de tres mil personas llegan hasta el limite de la Parroquia de San Isidro de Galdar.

La Virgen Peregrina es recibida entre vítores y aclamaciones. Es colocada en artística carroza. Peregrinos de Guía, Galdar, Bañaderos, Las Palmas... abandonan sus vehículos y se unen a la comitiva. El entusiasmo llega al delirio. Las Autoridades llevan el trono de la Virgen que avanza bajo una lluvia de flores. Al llegar a la Plaza es colocada en vistosa tribuna. Después el señor Párroco D. Manuel Alonso Lujan coloca a los pies de la Virgen las llaves de las Parroquias a su cargo, y el señor Alcalde su bastón de mando. "¡Virgen de Fátima, he aquí a tus hijos!, ¡Pueblo de Agaete, he ahí a tu Madre". Así terminó la emocionada locución del señor Párroco D. Manuel Alonso Lujan. 
El apostólico Padre Rodríguez, desde el micrófono explica el contenido del Mensaje de Fátima, una lluvia pertinaz obliga a introducir la Imagen en el templo. La Iglesia está abarrotada en la misa de media noche. Es digno de mención el que en Agaete se hayan repartido 4.500 comuniones durante la Misión y estancia de la Virgen. No puede dejar de consignarse un caso notable, un señor de la Parroquia que hacía mucho tiempo que no se confesaba, promete hacerlo si una de sus palomas se queda en el trono de la Virgen. La paloma permanece inmóvil, en el momento de la comunión se posa en la corona de la Virgen moviendo constantemente las alas. Ante esta escena conmovedora aquel hombre se confiesa y comulga. Terminada la Misa la paloma vuelve al trono.
El lunes 17, la Virgen visita el barrio de San Sebastián, por la tarde se dirige al Valle, sigue por el camino de Las Peñas. La Virgen se detiene ante las casas de varios enfermos.

Arcos de triunfo en la carretera del Valle, en "Chapín" sale al encuentro la virgen de los Dolores del oratorio de los señores Manrique de Lara. Toda la feligresía del Valle está allí capitaneada por el Párroco Miguel Puig Ríos, cerca de tres mil personas se dieron cita ante la Virgen. Siguió por la carretera de "Las Longueras" con dirección a la "Vecindad de Enfrente". Los barrios fueron consagrados al Corazón de María. En el "Albercón Viejo" se recitan ante la Virgen varias poesías. Al dejar "Los Naranjeros" la Virgen se detiene en un altar para recibir el homenaje de sus hijos. En "La Vecindad" el delirio es imponente.
En "El Molino" espera entusiasta el vecindario. De nuevo el Padre Rodríguez enfervoriza a la multitud.
En "Las Casas del Camino" es recibida con centenares de antorchas, mientras en las montañas arden miles de hogueras. Carretera adelante llega a "San Pedro". Apoteosis indescriptible.
Interminable confesión de hombres. Misa de medía noche. Comunión numerosísima.
El día 18 muy de mañana sale la Virgen para "las Cuevecillas", último barrio donde se hace la Consagración al Corazón de María. Entra de nuevo en Agaete por "Malpaís" y "Barranco Santo".

La virgen en Teror.


Por la tarde la Imagen de la Virgen de las Nieves sale junto a la Virgen Peregrina para el Puerto de Las Nieves, bajo una lluvia torrencial penetra en el Santuario donde se canta la Salve. Recorre la barriada de los Pescadores y llega a la "Casa Fuerte". Al salir se emprende la marcha por "el Callejón de Míster Leako" hasta el Cementerio. Silencio profundo. Sólo se oye el rezo del Miserere. Sentimental sermón del señor Párroco. Por la noche, fervorosa Hora Santa. A las 10 de la mañana devota misa de enfermos.
El incansable Padre Rodríguez  no quiere que la Virgen salga sin hacer antes un nuevo recorrido por todo el pueblo. 
Carretera de La Aldea todos los vehículos de la localidad la acompañan hasta "Guayedra" y "El Risco". Los dos barrios rinden su fervoroso homenaje a la Virgen. En el último barrio esperan las autoridades de La Aldea de San Nicolás que se hacen cargo de la Imagen.
Una vez que la Virgen marcha hacia La Aldea la muchedumbre reza el Rosario ante el Cuadro de la Virgen colocado en precioso altar.
Se puede decir que Agaete ha vivido los mejores días de su vida religiosa durante la Misión y estancia de la Virgen de Fátima, mereciendo por ello, el señor Párroco, Autoridades y pueblo las mejores felicitaciones."
F. O.
Diario "Falange", viernes 28 de diciembre de 1951.

Todo el pueblo de Agaete la acompañó esos tres días de estancia, cantando rezos y coplas, entre ellos  éste, recuerdo de D. Agustín Bermúdez, (Tinito):

La virgen de Fátima pal Valle va, la va acompañando D. Manuel Lujan, ave, ave, ave María, ave, ave, ave María.
La virgen de Fátima la más bonita, que lleva en su trono tantas palomitas, ave, ave, ave María, ave, ave, ave, María.




Cruz conmemorativa de la "Santa Misión", iglesia parroquial.

Agaete aquellos años.

En cualquier pueblo de España.

Canción que evoca recuerdos de infancia y escuela en el "barranquillo".

El trece de mayo, la Virgen María
bajó de los cielos a Cova de Iría
Ave, ave, ave, María(bis)
A tres pastorcitos, la Madre de Dios
descubre el misterio de su corazón
Ave, ave, ave, María(bis)
Haced penitencia, haced oración
por los pecadores, implorad perdón.
Ave, ave, ave, María(bis)
El Santo Rosario, constantes rezad
y la paz del mundo el Señor dará.
Ave, ave, ave, María(bis)
De vuestros hijitos ¡oh Madre! escuchad
la tierna plegaria y dadnos la paz
Ave, ave, ave, María(bis)

¡Qué llena de encantos se ofrece María!…
¡qué bella y qué pura en Cova de Iría!
Ave, ave, ave, María(bis)